
En este mundo hay personas que se levantan con las pilas cargadas dispuestos a comerse el día y otros, sin embargo, para los que levantarse es un auténtico reto cada mañana. Una buena taza de café es la mejor amiga nada más despertar. Pero, ¿se toma adecuadamente? ¿se podrían potenciar sus efectos en el organismo? Si, un reciente estudio ha demostrado que, si bien el café es una gran forma de conseguir esa energía extra, hay una manera de conseguir que sea todavía más efectiva.
Antes de nada hay que recordar que el café es una infusión que proviene de la mezcla entre agua hirviendo con unas semillas molidas de café y, al tener un sabor amargo, suele combinarse con ingredientes como azúcar o leche, aunque no siempre es así. Sin embargo, unir al café con el cacao puede resultar en una bebida llena de antioxidantes beneficiosos para el cuerpo. No hay que olvidar que el cacao o el chocolate son de los alimentos más consumidos en el mundo aunque no siempre se toman de forma saludable. De hecho para hacerse una idea, según diferentes estudios, el consumo de chocolate en España es de 5,5 kilogramos por persona al año y lo que más se consume es la tableta de chocolate, el cacao soluble o el chocolate a la taza.
Pero, ¿qué es el chocolate en realidad? El chocolate es una mezcla de cacao en polvo o pasta de cacao y azúcar, de la que se requiere al menos un 35% de componentes de cacao. El contenido mínimo del cacao seco desgrasado es del 14%, y la manteca de cacao debe ser de al menos el 18%. Por norma general, se prohíbe la adición de grasas animales y las grasas vegetales añadidas no deben superar el 5% del total del producto.
El mejor momento para tomar café con cacao, por la mañana
Los beneficios y los efectos del cacao en la salud apuntan a que es mejor tomarlo por la mañana ya que, entre otras cosas, ayuda a mejorar la concentración y el rendimiento deportivo. Pero ¿y si, además, ayudara a mantenerse despierto? Es posible ya que, al igual que el café o el té, el cacao tiene unos alcaloides conocidos como metilxantinas que son estimulantes del sistema nervioso. Concretamente el que predomina en el cacao es la teobromina, aunque también contiene cafeína. La acción de las metilxantinas es que inhiben la adenosina, una señal de crítica importancia para inducir el sueño. Por este motivo, si se consume chocolate, té o café por la noche tendrá efectos negativos tanto para iniciar el sueño como para su mantenimiento. Por esto mismo, si se consume por la mañana junto con el café, puede estimular y ayudar a mantenerse despierto y alerta. Eso sí, es importante recalcar que estos compuestos y estos beneficios se encuentran sólo en el chocolate puro, por lo que el hecho de consumir chocolate muy procesado no implica obtener estos efectos positivos.
Pero, lo que se sabe es que la mezcla de café y cacao activa la mente, lo que ayuda a estar más despiertos por la mañana y también contribuye a que resulte más sencillo concentrarse. Eso sí, según explican, no se puede tomar de cualquier manera si se quieren potenciar sus efectos, hay que hacerlo unos 90 minutos antes de necesitar ese chute de energía. También es importante destacar que a algunas personas, el café les proporciona ciertos picos de estrés y ansiedad, que quedan suavizados gracias al cacao, que también suaviza su sabor y acidez, haciendo que resulte menos agresivo para el estómago.
Beneficios de tomar cacao por la mañana
- Mejora del estado de ánimo: El cacao es conocido por ser un potente estimulante del sistema nervioso central gracias a su contenido de teobromina. Al igual que la cafeína, la teobromina actúa como un energizante natural, pero con efectos más suaves y prolongados. Esto ayuda a mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés, lo que convierte a esta combinación en una opción ideal para comenzar el día con energía y positividad. Además, el cacao contiene anandamida, una molécula que produce sensaciones de bienestar.
- Aumenta los niveles de energía: La principal característica del café es que produce una sensación de alerta, esto se debe a que contiene un alcaloide llamado cafeína que interactúa con el sistema nervioso, pero el cacao también tiene cierto porcentaje de esta sustancia. De acuerdo con un estudio del año 2017, el consumo de cafeína puede producir sensaciones de molestia; sin embargo, mezclar el alcaloide de ambos alimentos, café y cocoa, produce un mejor resultado.
- Estimulación mental: El café y el chocolate son dos estimulantes naturales que mejoran considerablemente la concentración y el estado de alerta. Por ello, es ideal para tomarlas en el desayuno durante jornadas de estudio o trabajo intenso. El café contiene cafeína, una sustancia que actúa sobre el sistema nervioso central, aumentando la actividad cerebral y reduciendo la sensación de cansancio. Por su parte, el chocolate, debido a la concentración de cacao, contiene teobromina, un alcaloide que tiene efectos similares a la cafeína, pero más suaves y duraderos.
- Reducir presión arterial: El polvo de cacao es un ‘superalimento’ que puede reducir la presión arterial. Sin embargo, el consumo excesivo de cafeína puede aumentar la presión arterial, por lo que el consumo de esta combinación debe de ser moderado.
- Reducir el colesterol malo (LDL): Los altos niveles de las lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocido como el colesterol malo, se asocia con diversos problemas cardiovasculares. De acuerdo un reciente estudio, el consumo moderado de cocoa reduce los niveles de LDL y aumenta los del colesterol bueno que se asocia con beneficios en el torrente sanguíneo.
- Beneficios antioxidantes: Tanto el café como el cacao son ricos en antioxidantes, sustancias que ayudan a combatir los radicales libres que dañan las células. Estos antioxidantes son esenciales para proteger al cuerpo contra el envejecimiento prematuro y la inflamación, factores clave en la prevención de enfermedades crónicas como las cardiovasculares. El cacao en particular es una excelente fuente de flavonoides, un tipo de antioxidante que mejora la salud del corazón y la circulación sanguínea.
- Mejora del sabor y la nutrición: Añadir cacao al café también aporta valor nutricional. Es rico en minerales esenciales como magnesio, hierro y zinc, fundamentales para el correcto funcionamiento del cuerpo. Además, su sabor amargo y profundo complementa a la perfección el del café, creando una bebida equilibrada y sabrosa sin necesidad de agregar azúcar.

