
A diferencia de lo que se suele creer, la edad del padre también importa para la salud del feto. Ya en 2015 se confirmó la existencia de la andropausia en los hombres, es decir, una disminución de los niveles de producción del esperma y la testosterona. Y ahora se sabe que también es importante la edad del varón a la hora de engendrar.
De hecho, una revisión publicada recientemente asegura que los varones de 50 años, en comparación con los de 30, tienen entre un 3% y un 22% menor movilidad seminal y entre un 4% y un 18% menos de espermatozoides morfológicamente normales. Eso sí, hay formas de intentar mantenerlo lo mejor posible. La fórmula más eficaz: mantener muchas relaciones sexuales.
Pero, ¿Cuál es la edad fértil de los varones entonces? Una vez alcanzada la pubertad, la mayoría de hombres continúa produciendo espermatozoides durante el resto de su vida. Eso significa que los hombres pueden engendrar un hijo, incluso entrados en años. No obstante, los estudios revelan que los hombres mayores de 40 años tienden a ser menos fértiles que los jóvenes, aunque la menor fertilidad debida a la mayor edad masculina no parece ejercer un efecto sustancial sobre la fertilidad general de la pareja.
La edad de un hombre en el momento de la concepción del bebé se conoce como la edad paterna, y la edad de la mujer en el momento de la concepción se conoce como la edad materna. Se considera que a partir de los 35 años, la mujer tiene una edad materna avanzada y aumentan los riesgos para la salud del bebé. Sin embargo, no existe una definición universalmente aceptada de cuándo se considera avanzada la edad paterna. Varios estudios han optado por los 40, 50 y hasta 60 años como el punto de corte para una edad paterna avanzada.
La razón para la inexistencia de un claro punto de corte para la edad paterna, a partir del que empiezan a aumentar los riesgos para la salud del bebé, es que el riesgo sube muy lentamente con el transcurso del tiempo. A medida que más veces ha producido espermatozoides el cuerpo de un hombre, proceso conocido como espermatogénesis, mayor es el riesgo de ciertos trastornos genéticos, tales como un tipo de enanismo conocido como acondroplasia, en los hijos de hombres mayores de 40 años.
Para que nos hagamos una idea, se calcula que si el hombre tiene 25 años o menos, la probabilidad de concebir (en promedio) es de 4 meses. Por el contrario, si tiene más de 40 años, puede tardar 2 años o más. Y si el hombre tiene 45 años, se multiplica por cinco el tiempo promedio necesitado para concebir. Estos datos se aplican exclusivamente en la tasa de embarazo natural.
Impactos negativos
La edad del hombre no afecta directamente a su fertilidad, como en el caso de la mujer. Sin embargo, sí puede afectar a la calidad del esperma, lo que puede conllevar algunos impactos negativos:
- Puede necesitar más tiempo para concebir
- Disminuye la calidad del esperma (conteo, movilidad)
- Aumenta la posibilidad de encontrar anomalías en el ADN del esperma
- Se incrementa el riesgo de sufrir abortos involuntarios y defectos de nacimiento en los bebés
Por otra parte, a medida que los hombres envejecen, pueden experimentar otras complicaciones ligadas a la reproducción (como una disminución de la líbido y/o disfunción eréctil), que pueden dificultar el embarazo natural.

