
Bizcochos hay de muchos tipos y con ingredientes muy diversos, pero pocos encontrarás tan jugosos como este bizcocho de naranja y chocolate esponjoso, casero y fácil. Sin duda alguna la pera tiene gran parte de la culpa y sigue estando jugoso aunque pasen los días.
Este bizcocho es perfecto para aquellos a los que les cuesta comer algo de fruta aunque, por supuesto, nunca va a sustituir a la ración que debemos comer cada día. Sin embargo, es un complemento perfecto para los momentos en los que apetece algo de dulce y preferimos tratar de cuidarnos.
Lo mejor de todo es que esta receta es una sencilla variante del bizcocho de yogur de toda la vida, el que se prepara con las medidas del vasito del yogur. Solo que con naranja y un poco más de harina para compensar el exceso de líquido. Además, este bizcocho es ideal para la merienda de los más pequeños de la casa en la playa o la piscina.
Cuando estamos en temporada de naranjas es el mejor momento para preparar recetas con ellas ya que su sabor es el mejor y su precio también, ahora podemos encontrar cualquier fruta durante todo el año pero sin duda en junio es cuando las naranjas están especialmente ricas. En Libertad Digital siempre ofrecemos alternativas a la bollería del supermercado y, en esta ocasión, con un bizcocho de naranja fácil de hacer. No olvides coger papel y bolígrafo para no perder detalle de la receta.
Ingredientes (para ocho raciones):
- cuatro huevos de gallina
- 150gr de harina integral de trigo
- un yogur natural
- una naranja
- 70gr de dátiles
- 30gr de aceite de coco
- dos cucharadas de cacao puro en polvo
- 15gr de levadura química en polvo
- 10gr de canela en polvo
Preparación:
Lo primero que debemos hacer es poner a remojo los dátiles en agua caliente. Mientras tanto mezclamos la harina con la levadura y reservamos para más tarde.
A continuación trituramos los dátiles junto con los huevos y el yogur. Cuando tengamos una mezcla homogénea añadimos el zumo y la ralladura de piel de naranja, también incorporamos el aceite que sobra de triturar los dátiles. Volvemos a mezclar.
Lo siguiente es incorporar los ingredientes secos poco a poco mientras se va removiendo, cuando se tienen todos se vuelve a remover hasta no tener grumos.
Ahora separamos la mitad de la masa y a una le añadimos canela y a la otra cacao puro en polvo. Luego vamos echando poco a poco en el recipiente final primero de masa blanca y luego negra, intercalando ambas hasta terminarlas. Horneamos durante 30 minutos a 180ºC, dejamos enfriar y a disfrutar.

