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El incendio de un autobús de pasajeros en Aranjuez termina en "batalla campal"

La Policía ha detenido a tres ocupantes de un autobús que se ha incendiado en el kilómetro 47 de la A-4, en el término madrileño de Aranjuez, y cuyos pasajeros se han puesto nerviosos al ver que se quemaban sus pertenencias y han agredido a los agentes, hiriendo a dos de ellos.

Según el responsable de construcción de la conservación de la carretera, Alberto Pliego, que presenció los hechos desde unas oficinas próximas, se escuchó un "frenazo fuerte" del vehículo y vieron cómo posteriormente se llevaba por delante dos o tres señales. Una vez en el arcén, todos los ocupantes bajaron rápido porque salían "llamaradas del motor del autobús".

En principio, no se registró ningún herido grave y tan sólo alguno ocupante resultó herido porque se encontraba cerca del autobús en posteriores deflagraciones y le alcanzó algún cristal.

Los ocupantes del autobús se lamentaron por la tardanza de los bomberos en llegar al lugar de los hechos, ya que, según Pliego, "han tardado 40 minutos en llegar".

En este sentido, desde el departamento de Bomberos se desmintió esta versión al indicar que el aviso fue recibido a través del servicio 112 a las 10.56 horas de la mañana, informando de la existencia de un autobús en llamas en el punto kilómetro 47 de la A-4. Según su versión, el vehículo de Bomberos salió del cercano parque de Aranjuez a las 11.00, llegando al lugar de los hechos a las 11.09 horas.

A las 11.11 horas esta unidad informa de que el autobús está ardiendo totalmente. Por ello, solicitan refuerzos para dirigir a la zona un camión nodriza con 8.000 litros de agua. Los bomberos controlaron el incendio y posteriormente se aseguraron de que la situación quedara totalmente controlada. A las 13.25 se retiró de la zona la última dotación de Bomberos.

Tres pasajeros detenidos y dos policías heridos

La presunta tardanza del equipo de Bomberos provocó que los ocupantes del autobús perdieran los nervios hasta el punto de agredir a las escasas dotaciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y producirse una auténtica "batalla campal" en mitad de la carretera.

"Estaban muy alterados, quejándose sobre la lentitud de los bomberos y han comenzado a agredir a cuatro policías nacionales y dos guardias civiles" que estaban en la zona controlando el tráfico, describió el responsable de construcción de la conservación de la carretera, Alberto Pliego, que presenció los hechos desde unas oficinas próximas.

"Eran 20 varones agrediendo" a los miembros de seguridad, por lo que "han cortado el tráfico por completo porque se estaban pegando en medio de la carretera", recordó el testigo, que apuntó que han tenido que acudir hasta 12 vehículos de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre Guardia Civil y Policía Municipal.

Una vez allí los refuerzos, la Policía Nacional se ha llevado detenidos a tres de los agresores. Por otro lado, dos agentes nacionales han resultado heridos, que han sido atendidos por las dos ambulancias que se desplazaron a la zona, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

Los detenidos son una mujer y dos hombres de origen marroquí: Khadija El-M., nacida en 1978 y con domicilio en Lérida, y los hermanos Ahmed N. y Erradi N., de 41 y 31 años, ambos domiciliados en Leganés. Los tres están acusados de agresión a agente de la autoridad y ninguno tiene antecedentes policiales, según ha precisado la Jefatura.

Los bomberos tardaron en actuar porque se les impidió el paso

Una portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112 ha precisado que sobre este suceso se recibieron dos llamadas con diez minutos de diferencia, pero en la primera únicamente se avisaba de la avería de un autobús, por lo que los bomberos fueron enviados tras la segunda, a las 11.00, y nueve minutos después ya estaban en el lugar.

Ha destacado que los bomberos no pudieron actuar inmediatamente porque los congregados impedían el paso, increpándoles por haber llegado tarde.

Una vez que los bomberos han podido actuar lo han hecho con equipos de protección respiratoria, ya que el incendio estaba generalizado, con gran cantidad de humo.

Al parecer, los pasajeros del autobús trataron de sofocar el incendio con un extintor del propio vehículo y, al no poder, intentaron coger su equipaje, a lo que el conductor se opuso, en primer lugar porque era peligroso y porque no se podía garantizar que cada viajero cogiese sus maletas, y no otras.

La Guardia Civil y la Policía trataron de poner orden, a lo que los congregados respondieron con amenazas y agresiones. Tras los incidentes, el SUMMA tuvo que atender a dos personas por fuertes crisis de ansiedad.

El incidente ha causado retenciones de hasta cuatro kilómetros en la A-4 sentido Madrid.

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