Justo después de perpetrar el golpe parlamentario contra nuestra Constitución, la presidenta de la Cámara catalana dice que se va de vacaciones a Etiopía.
Resulta inaudito que los mismos que nos han puesto a las puertas de una multa de 2.000 millones ahora nos adviertan de la importancia de ofrecer unas cifras fiables en Bruselas.