
L D (EFE) La vigésimo octava jornada del juicio por el 11-M se abre con los testimonios de Henri Parot y de los etarras Harriet Iragui, Fernando Irakula y Jorge García Sertucha. Sus nombres aparecieron en una nota intervenida en la cárcel al islamista Abdelkrim Bensmail, considerado lugarteniente de Allakema Lamari, muerto en Leganés. También están citados como testigos los dos terroristas que fueron detenidos en Cañaveras (Cuenca) con una furgoneta cargada de explosivos once días antes del 11-M. La conocida como "caravana de la muerte" fue en paralelo al viaje que supuestamente hicieron los ismalistas de Asturias a Madrid con los explosivos del 11-M.
Además, y según la lista de testigos propuestos por las acusaciones, el próximo miércoles testificará previsiblemente el comisario Enrique García Castaño, quien, según el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera, le informó de la existencia de un documento que recogía las supuestas vinculaciones entre ETA y el 11-M.
En su comparecencia en el juicio, el pasado 28 de marzo, el ahora eurodiputado del PP Díaz de Mera se negó a revelar la identidad del que fuera responsable de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía. Días después remitió una carta al tribunal en la que desvelaba su identidad y la de otro comisario que elaboró el informe.
La negativa de Díaz de Mera hizo que el tribunal que juzga el 11-M le impusiera una multa de mil euros y acordara investigarle por un delito de desobediencia grave a la autoridad.