(Libertad Digital) Una vez se haya conseguido la nacionalidad francesa del hijo, resulta muy fácil quedarse permanentemente en el país, y por esta vía en cualquier país de la Unión Europea. La página lo explica así: “Vuestro hijo, siendo francés, es inexportable. Estáis, pues, ‘en casa’ y la obtención de papeles no es más que una cuestión de paciencia”. Y concluye: “¡Hemos ganado! Tasa de éxito: 100 por cien”.
Ventajas e inconvenientes
Entre las ventajas está que la “adhesión a los principios básicos de Francia y conocimiento de la lengua no obligatorios”, lo que hace mención al multiculturalismo, que permite a los inmigrantes mantener su propia cultura sin la necesidad de que aprendan o asimilen la del país de acogida. Otras ventajas son “es una técnica segura y rápida” o que las “prestaciones y protección social son instantáneas”. Por último están la “posibilidad de hacer venir rápidamente a otros hijos menores” y “el confort de venir en avión”.