LD (Agencias) El embajador de EEUU en Japón, Thomas Schieffer, hizo un llamamiento a la unidad de los países aliados de Washington y de la comunidad internacional ante la crisis desatada por el lanzamiento en prueba de seis misiles por parte de la dictadura comunista de Corea del Norte. Las autoridades estadounidenses pidieron "hablar con una sola voz".
En tono similar se pronunció el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, al declarar que EEUU "considerará todas las opciones" para responder a este "acto de provocación" de Corea del Norte. Agregó que "estamos preparados para tomar medidas con el fin de proteger a EEUU y sus aliados".
Por espacio de cinco horas y durante la madrugada de este miércoles, las Fuerzas Militares de Pyongyang lanzaron en prueba hasta seis misiles, uno de ellos un "Taepodong-2". Los proyectiles cayeron en una zona al oeste de Japón y más cerca de las costas norcoreana y rusa. El citado misil tiene un alcance de entre 3.500 y 6.700 kilómetros, aunque algunos expertos elevan ese radio a los nueve mil, capacidad que le permitiría golpear la costa oeste de EEUU y Alaska.
Unas horas después, fuentes de los servicios de inteligencia occidentales confirmaban que la dictadura comunista lanzaba un séptimo misil que caía en una zona del mar de Japón.
Según fuentes gubernamentales estadounidenses, la prueba del "Taepodong-2" fracasó y este misil no habría alcanzado la zona de impacto prevista en el mar, al fallar a los cuarenta segundos de ser lanzado. Sin embargo, el lanzamiento múltiple sí logró su objetivo de poner en alerta máxima a las autoridades japonesas, surcoreanas y estadounidenses, y también despertó la alarma de Naciones Unidas.
Además del "Taepodong-2" intercontinental, Corea del Norte disparó otros cinco misiles, varios de ellos de corto alcance tipo Scud, de origen soviético, y otros de rango medio Rodong de manufactura norcoreana.
Sanciones internacionales
El lanzamiento provocó una inmediata respuesta por parte de Japón. El ministro portavoz, Shinzo Abe, anunció que a petición del Gobierno al que pertenece el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este miércoles una reunión a puerta cerrada para analizar la crisis. Unilateralmente, explicó, Tokio impondrá sanciones a los norcoreanos que incluyen la prohibición de entrar en su territorio a funcionarios del régimen comunista y a tripulaciones de barcos y aviones de Corea del Norte.
Según las sanciones anunciadas por Abe, los funcionarios norcoreanos que se encuentran actualmente en Japón tendrán prohibido entrar en este país después de retornar a Corea del Norte. El Gobierno nipón también está estudiando también la posibilidad de prohibir el envío de remesas de dinero a Norcorea por parte de la importante comunidad norcoreana residente en este país.
En la reunión de la ONU, Tokio podría introducir un proyecto de resolución para condenar a Corea del Norte, lo que no excluiría la posible petición de sanciones contra el régimen comunista por esta acción "provocadora", como la definieron Japón, Corea del Sur y EEUU. El embajador estadounidense ante el organismo multilateral, John Bolton, dijo que "estamos consultando urgentemente al resto de miembros del Consejo de Seguridad".