
(Libertad Digital-Luis del Pino) Se acumulan las evidencias que ponen en cuestión las pruebas en que se basó la supuesta investigación de los atentados del 11-M. A los datos que certifican que el Skoda Fabia fue colocado en Alcalá después del 11-M y que en la furgoneta de Alcalá no había ningún detonador ni resto de explosivo, se añaden las ya abrumadoras dudas sobre esa bomba milagrosa que apareció en la comisaría de Puente de Vallecas en la madrugada del 12 de marzo.