
L D (Agencias) La noticia del fallecimiento del padre de Marbury ha sido confirmada por el portavoz de los Knicks, Jonathan Supranowitz, quien ha añadido que el asunto es algo familiar y por lo tanto privado, aunque destaca que toda la franquicia estaba al lado del jugador en estos momentos tan difíciles para él. Varios informes periodísticos señalan que el padre de Marbury llevaba ya varias semanas con problemas de salud, pero no han sido especificados.
Marbury no fue informado del fallecimiento de su padre hasta que concluyó el partido contra los Suns, que perdieron por 115-104. Mientras que en los Knicks de Nueva York tampoco han querido comentar el asunto hasta que toda la familia del jugador fuese informada de lo sucedido. Los jugadores de los Knicks no hicieron comentarios, ni el entrenador del equipo, Isiah Thomas, para ver luego a Marbury acompañado por varios agentes de seguridad sin que hablase con los periodistas. Marbury no fue informado de la muerte de su padre hasta que no concluyó el partido, en el que anotó 21 puntos, y su reacción fue la de una exclamación.
Se trata de un nuevo duro golpe para Marbury en las últimas semanas, pues el 13 de noviembre perdió a Robert Williams, uno de sus entrenadores de juventud en Coney Island, y seis días después falleció un tío suyo. La mala racha personal de Marbury se suma a una situación deportiva cada vez más preocupante. El base, de 30 años, promedia esta temporada 14,7 puntos y 5,2 asistencias por partido, sus peores números en doce años como profesional.
Marbury no fue informado del fallecimiento de su padre hasta que concluyó el partido contra los Suns, que perdieron por 115-104. Mientras que en los Knicks de Nueva York tampoco han querido comentar el asunto hasta que toda la familia del jugador fuese informada de lo sucedido. Los jugadores de los Knicks no hicieron comentarios, ni el entrenador del equipo, Isiah Thomas, para ver luego a Marbury acompañado por varios agentes de seguridad sin que hablase con los periodistas. Marbury no fue informado de la muerte de su padre hasta que no concluyó el partido, en el que anotó 21 puntos, y su reacción fue la de una exclamación.
Se trata de un nuevo duro golpe para Marbury en las últimas semanas, pues el 13 de noviembre perdió a Robert Williams, uno de sus entrenadores de juventud en Coney Island, y seis días después falleció un tío suyo. La mala racha personal de Marbury se suma a una situación deportiva cada vez más preocupante. El base, de 30 años, promedia esta temporada 14,7 puntos y 5,2 asistencias por partido, sus peores números en doce años como profesional.
De momento los Knicks sólo han ganado cinco partidos de 16 disputados hasta la fecha. El equipo no comulga con el público, que incluso ha pedido la marcha del polémico Isiah Thomas. El técnico ha relegado a su estrella al banquillo en tres encuentros, algo insólito hasta el momento en la carrera profesional de Stephon Marbury.
