Con la muerte de Fidel Castro muere un tirano, sí, pero también un hombre de imagen icónica que ha sido símbolo para la izquierda radical durante más de medio siglo.
Una imagen de 1958, en plena revolución, con Castro y algunos de los suyos contando el dinero que le daban los cubanos y que lamentablemente sirvió para que luego los tiranizase
Recién triunfada la revolución Castro y sus barbudos eran un curioso exotismo incluso para Hollywood, aquí con Alec Guinness y Maureen O'Hara en el estreno de Nuestro hombre en La Habana en la capital cubana. Era abril del 59
Traje militar, gorra, gafas y puro habano, la imagen de revolucionario austero que Castro cultivó toda su vida... mientras iba amasando una colosal fortuna
Con Mandela, también en el 2000. Muy pocos líderes mundiales se han resistido a retratarse con el tirano cubano en los más de 50 años en los que ha disfrutado del poder
Fidel en uno de sus famosos discursos de varias horas, en los que profería amenazas contra los disidentes y potencias extranjeras, especialmente los EEUU. La imagen es del año 2002
El chavismo supuso un auténtico revival para el ya anciano tirano, cuyo régimen adquirió una influencia en América que quizá nunca había llegado a tener
Castro y su régimen han sido en no pocas ocasiones un auténtico esperpento, como cuando compareció con unas ollas exprés que en teoría iba a regalar a los cubanos para ahorrar energía. De las ollas nunca se supo, por supuesto
Raúl Castro sucedió a su hermano primero de forma provisional y después ya definitivamente. Aunque esta imagen es algo posterior -de 2011- se ha convertido en el símbolo del traspaso de poderes ente ambos