LD (M. Llamas) Las
pésimas previsiones económicas que anunció este lunes la Comisión Europea, con una caída del PIB del 2%, un déficit público del 6,2% y una tasa de paro próxima al 16,1% en 2009 (19% para 2010), así como la rebaja crediticia aplicada por la agencia
Standard & Poor´s, es la consecuencia lógica del histórico desplome que viven los sectores productivos del país.

Desplome industrial
Es más. La variación interanual del Índice de Producción Industrial en España está bajo mínimos. Dicho indicador, sin corregir los efectos de calendario, cae en noviembre un 17% en comparación con el mismo mes de 2007. La caída de la producción supera ya a la registrada durante la crisis de 1993/1994.

La contracción de la producción se traduce igualmente en una sustancial bajada de la confianza del sector.

Fuente: Ministerio de Economía
Como resultado, la
cifra de negocios de la industria y las entradas de pedidos experimentaron en noviembre de 2008
caídas históricas, superiores en ambos casos al 20%, reflejando los efectos de la crisis sobre un sector que se pretendía que fuera el relevo de la construcción como motor económico, según publica este martes el
Instituto Nacional de Estadística (INE).
El sector servicios tampoco se salva
Asimismo, el secretario de Estado de Turismo,
Joan Mesquida, advirtió este lunes que el turismo sufrió una
reducción de entre un 2% y un 2,5% en 2008 y ha confirmado que cerrará el ejercicio "con resultados similares a 2006". Por si ello fuera poco, el propio Gobierno reconoce que se enfrenta "con
dosis de incertidumbre importantes" en 2009.
Por otro lado, la mayoría de empresas consultadas por Industria (el 60,1%) afirma que su
cartera de pedidos de exportación ha evolucionado a la baja en el cuarto trimestre de 2008. El Indicador Sintético de Actividad Exportadora (ISAE), que toma valores negativos en la mayoría de los sectores, excepto en el de productos energéticos, se situó en -38,0 puntos en los últimos meses del pasado año. Es decir, la exportación tampoco se salva, pese a los buenos augurios del ministro de industria,
Miguel Sebastián.
En cuanto al
comportamiento del consumo, los últimos datos relativos a diciembre tampoco dejan atisbo alguno de mejora a medio plazo. La
encuesta sobre la confianza de los consumidores, que elabora la Comisión Europea, muestra que España está ya, sin dudas,
en mínimos históricos con un indicador de confianza ajustado estacionalmente de -46 puntos, muy inferior al mínimo anterior, de octubre de 1992 (-37,4). Además, la brecha entre los datos españoles y la media de la UE sigue en aumento.

Tal desconfianza se materializa en un desplome récoird de los componentes de la demanda nacional, tal y como muestran los últimos datos elaborados por el Ministerio de Economía.

Como consecuencia de todos estos datos, España sufre una
destrucción laboral récord y
lidera el aumento del desempleo a nivel internacional, tanto en la
UE como en la
OCDE (economías más desarrolladas del planeta).
Por ello, la actual situación supera a la recesión de los años 90 y, a la vista de los datos, se dirige sin remedio hacia la peor crisis de los últimos 50 años, tal y como avanzó Libertad Digital.