Franco-Queipo (VIII) lecciones de la experiencia

15 de Octubre de 2008 - 13:37:27 - Pío Moa

El comentario de este blog el día 10 terminaba: "En otro orden de cosas, explica Fernández-Coppel, el conquistador de Sevilla "siempre pensó que con la presencia de los generales Cabanellas, Mola y él mismo, Franco no se podría mantener como caudillo al finalizar la guerra. Con lo que no contaba es con que Mola moriría en accidente en 1937; Cabanellas moriría en 1938 y a él se le enviaría al destierro". Cuestión muy interesante que requiere más comentario".

¿Cuál habría sido la alternativa de Queipo a Franco? Al revés que éste, Queipo carecía de visión política con alguna perspectiva.  Era capaz de declararse monárquico y al mismo tiempo conspirar para un golpe militar republicano contra Alfonso XIII, la única monarquía existente en 1930; y ninguna lección sacaba de las experiencias transcurridas desde aquella fecha. Para él, la terminación de la guerra debía dar lugar a una vuelta, quizá, al régimen de la Restauración o acaso a algo parecido a  una república o monarquía democrática. Con qué mimbres fuera a construirse ese cesto era algo que seguramente no tenía claro él mismo, en realidad no parece haber pensado siquiera en ello.

Cuando Queipo preparaba un golpe republicano, en 1930, Franco se oponía a él argumentando que lo mejor sería la democratización del país, pero de forma ordenada, sin golpes que solo podrían traer una tiranía. Sin embargo no es posible construir una democracia sin demócratas, y las izquierdas no lo eran sino, la mayoría (PSOE y CNT), violentamente contrarios a las libertades "burguesas" y proclives a la guerra civil. Azaña se hacía la ilusión infantil de dirigir a aquellos "gruesos batallones populares", y por lo demás él mismo demostró su carácter antidemocrático con sus aportaciones a la constitución o cuando, al perder las elecciones de 1933, intentó por dos veces el golpe de estado; o cuando anunció, tras las elecciones del Frente Popular, que el poder ya no saldría de manos de la izquierda, y para conseguirlo hizo trizas la legalidad que él mismo había contribuido a crear. No había en la izquierda ningún demócrata, si exceptuamos a Besteiro y su grupo, pronto reducido a la nada, y algún otro no menos aislado.

En cuanto a la derecha, la mayoría de ella era liberal por tradición pero, por falta de contenido intelectual, perdido a partir del "desastre" del 98, tenía un miedo cerval a la democracia, cuya bandera dejaba enarbolar a la izquierda, identificándola con los delirios mesiánicos de esta.

Alcalá-Zamora, Miguel Maura y algunos intelectuales, habían intentado poner en pie un régimen normal de libertades, pero prácticamente desde la inauguración de la república se vieron desbordados por la marea izquierdista y mostraron total incapacidad para oponerse a ella, después de haber contribuido a desatarla. Y esa incapacidad los convirtió, especialmente a Alcalá-Zamora, en auxiliares perfectos de la revolución.

Queipo no había sacado ninguna lección, repito, de la experiencia, mientras que Franco había sacado las suyas. Lo veremos más ampliamente.    

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****Policías y guardias civiles acusan a Rubalcaba de "dudosa catadura democrática"

¿Dudosa? Tan dudosa como la de la ETA

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Ayer, en El economista

LA IMPOSIBLE CRISIS

Fernández Barbadillo, en su blog de Periodista Digital, repasaba el viernes pasado algunas de las ¿sandeces?, ¿mentiras?, emitidas por Zapatero en torno a la crisis que algunos, pocos,  vaticinaban. 15-I-07: "Estamos seguros de que vamos a superar a Alemania y a Italia en renta per cápita de aquí a dos o tres años". "Vamos a seguir creciendo en el sector de la construcción". 3-7-07: "En la próxima legislatura se alcanzará el pleno empleo de forma definitiva y no a cualquier precio" (debate sobre el estado de la nación). Portada de El país el 22-8-07: "Zapatero garantiza que España está a salvo de la crisis financiera". 1-7-07: "No hay ninguna repercusión directa en el mercado inmobiliario y en el sistema financiero español (...) Los tipo de interés y el Euribor deben haber tocado techo". 11-9-07: "En esta Champions League de las economías mundiales, España es la que más partidos gana, la que más goles marca y la menos goleada". 1-10.07: "No hay atisbo de recesión económica. La economía española tiene muy buenos fundamentos".

9-1-08: "Crear alarmismo injustificado es lo menos patriótico que conozco".  14-1-08: "En 2013 igual hemos superado en renta per cápita a Francia". 29-6-08: "Como todo, (la crisis) es opinable, y depende de lo que entendamos por crisis (...) El gobierno es el que más ha acertado en sus previsiones". 4-7-08: "A trabajar... y también conviene que consumáis". 24-9-08: "Nuestro objetivo es superar a Francia en tres o cuatro años (...) Tenemos los sindicatos más comprometidos con las reformas de todos los países europeos (...) Mi gobierno es uno de los pocos del mundo con más mujeres que hombres, y les puedo asegurar que funciona mucho mejor"; 8-10-08 (sobre su plan de rescate): "Yo, si hubiera sido el líder de la oposición, habría dicho sí sin condiciones, sin peros".


Frases espigadas entre tantas otras. En estas manos (anticonstitucionales también) está el país.

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En Época:

UN CONGRESO SERIO SOBRE LA GUERRA CIVIL

La editorial Actas  presentó la semana pasada, en la universidad CEU de Madrid,  los estudios del congreso celebrado en noviembre de 2006 en dicha universidad sobre la república y la guerra civil. Aquel congreso se adelantó, en réplica anticipada, a otro oficial montado con todos los medios, con dinero público, por el gobierno, a fin de dar respaldo intelectual a su ley de memoria histórica (más bien de memoria chekista, como he explicado muchas veces). La acertada iniciativa de Alfonso Bullón y Luis Togores, coordinadores del congreso alternativo del CEU, echó por tierra en gran medida el congreso oficialista, que también salió mal porque muchas tesis y comunicaciones allí expuestas desairaban las pretensiones del gobierno. Un pequeño desastre, pues, para los políticos resucitadores de los viejos rencores so pretexto de...¡cerrar heridas!

Comenta Bullón de Mendoza el prólogo a estas actas del Congreso del CEU: "Cuando invité a participar al profesor Malefakis y le informé del nombre de los demás ponentes, exclamó alborozado: "¡Por fin un congreso abierto, en el que estaremos desde un Pío Moa hasta un Edward Malefakis". Y desde luego, la nómina de ponentes es extraordinaria, desde Stanley Payne a Gil Pecharromán, Ricardo de la Cierva, Michael Alpert, Jesús Salas, A. D. Martín Rubio, Luis de Llera, J. M. Cuenca Toribio y muchos más que harían de este artículo una relación de nombres, máxime si atendemos a la  gran cantidad de comunicaciones, que ocupan un segundo volumen de 1.300 páginas y muchas veces no son menos interesantes que las ponencias.

En la presentación, Javier Esparza aludió a una esencial diferencia de actitud entre los historiadores de derecha y los de izquierda, desde los años 60. Los primeros buscaban una reconciliación, exponían los hechos sin ensañamiento y casi siempre en el espíritu de cerrar las heridas. Los de izquierdas, por el contrario, tienen un marcado sesgo revanchista, basado en una necesidad de justicia histórica: la guerra había surgido de una sublevación contra un régimen legal y democrático, sublevación apoyada por las potencias fascistas, y no podían ponerse en el mismo plano, con falsa reconciliación, a los dos bandos. Añado que la derecha solía hablar de "guerra fratricida",  idea poco aceptada por la izquierda, para la que había sido una  guerra de los ricos contra los pobres, como siguen contando intelectuales como Juan Luis Cebrián o Felipe González.

Pero esta es la cuestión esencial. La derecha ha tendido a un sentimentalismo débil porque, habiendo renunciado por entonces a la idea de democracia, dejaba esta bandera en manos de la izquierda, aceptaba a los otros como republicanos y por tanto  demócratas, y centraba sus críticas en la imposibilidad de la convivencia en la república, buscando un cristiano reacercamiento, que pareció lograrse al principio de la transición.

En cuanto a mis estudios, he seguido una línea distinta. La clave de la guerra no radica en los sentimientos y las propagandas, sino justamente en la democracia. La reivindicación de esta por las izquierdas que terminaron unidas en el Frente Popular,  ha resultado un absoluto fraude histórico. Fueron ellas y los separatistas quienes desbordaron, asaltaron y terminaron arruinando la legalidad republicana, una legalidad con muchos déficits, pero en principio democrática y reformable. Y al arruinarla, destruyeron las posibilidades de convivencia y ocasionaron la guerra civil, la cual, por cierto, deseaban abiertamente, como demuestran sus textos.

Se trata, creo, de un enfoque nuevo, que permite extraer lecciones prácticas y valederas para hoy, cuando un gobierno "rojo", que se identifica con el Frente Popular, reivindica a los chekistas y colabora con la ETA, está creando una involución política, socavando todo lo adelantado desde la Transición en cuanto a convivencia en libertad.

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Triple crisis

14 de Octubre de 2008 - 07:43:19 - Pío Moa

España vive una triple crisis: económica, política y moral.

La económica se resume en la caída de confianza en un sistema financiero que ha especulado mucho más allá de lo razonable. La política, en la involución democrática basada en la colaboración con el terrorismo para arruinar el sistema legal creado en la transición. La moral, en la escalada de los tres disvalores fomentados desde el poder y desde otros muchos ámbitos: trola, choriceo y puterío, dicho en términos vulgares, pero descriptivos.

De estas tres crisis, la principal es la tercera, pues ha sido ella la que ha destruido la oposición, uniéndola a la marea de basura impulsada por el colectivo Zapo, y ha impedido que la sociedad reaccione a la involución política, vendiendo sus derechos de primogenitura (de ciudadanía) por un plato de lentejas (o la propiedad de un piso en permanente –y aparente– revalorización). Es posible que la merma en las lentejas provoque una reacción en los tres campos de la crisis, y es posible que no. En este último caso, lo peor está por llegar.

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**** Reparemos en Companys

"PETICIÓN AL MINISTERIO DE JUSTICIA

La Generalidad y una nieta de Companys piden la reparación de la figura del ex dirigente".

Pues sí, hombre, reparemos en Companys, un héroe a la altura de la generalidad catalufa, que no catalana; o a la inversa, una generalidad a la altura de su héroe. Aparte de lo que yo mismo he expuesto sobre el personaje, ver este artículo de García Domínguez:

http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/564

**** Es bien sabido que la historia del mundo es una historia criminal y que todo el mundo ha sido genocida...exceptuando a unos pocos majaderos, claro está.

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Il ragazzo della via Gluck

En la conversación con el agente inmobiliario que puse ayer había un fondo de malestar, por mi parte, por la construcción doquier de urbanizaciones innecesarias que destrozan el campo, urbanizaciones en las que muchas veces no vivía casi nadie. Recuerdo una en Marbella, de casas magníficamente construidas, carísimas, con piscina cubierta, vigilancia a la entrada, solo ocupada –a medias– algún mes del verano. O el destrozo del paisaje gallego (estuve hace algún tiempo por Escocia: allí sí respetan y cuidan su magnífico paisaje, al revés que en mi desdichada tierra)...

Recordar aquella conversación me trajo a la mente la canción de Adriano Celentano Il ragazzo della via Gluck, que estuvo de moda en España a principios de los años 70; yo la relaciono con la mili, pero quizá fue anterior. Es la historia de uno di noi, criado en una calle suburbana, con mucha hierba, gente tranquilla che lavoraba, y un día anunció llorando que se iba a la ciudad. "Amigo, ¿no estás contento? /Allí encontrarás las cosas que aquí no tienes/ podrás lavarte en casa sin tener que ir más al corral". El que se va replica: "en esta calle dejo mi corazón/ ¡No entiendes que quienes quedáis tenéis la suerte de jugar en los prados con los pies desnudos/ mientras yo en el centro respiro el cemento!". El ragazzo aspira a volver, y lo hace ocho años más tarde. Podría comprar su vieja casa, pero ya no la encuentra, ni a sus viejos amigos, solo unos pisos sobre otros, alquitrán y cemento...

Una excelente versión francesa es la de Françoise Hardy, La maison où j´ai grandi, muy distinta, totalmente femenina si la comparamos con la de Celentano, aunque la letra sea de un y no una letrista, Eddy Marnay. Es curioso cómo tantas letras femeninas han sido compuestas por hombres. En primera persona, la cantante recuerda la casa donde creció, nada de "lavarse" en el corral ni de jugar descalza en la hierba, ella rememora les roses dans un jardin; todos sus amigos "sabían reír y compartir sus juegos". Pero "todo debe terminar", y se va a la ciudad, sus amigos la envidian: "descubrir el mundo es mejor que quedarse", ir a "una ciudad, que duerme en medio de luz"; pero ella va triste y piensa volver parmi vos rires.  Pasa el tiempo y retorna "buscando en vano la casa que amaba/ ¿Dónde están las piedras, dónde están las rosas...?/ De ellas y de los amigos no queda rastro/ Otras gentes, otras casas han robado su puesto.../ pero donde estaban los árboles está ahora la ciudad/ y la maison, les fleurs que j´aimais tant, n´existent plus./ Où est la maison où j´ai grandi?

En Celentano la melancolía incluye un rasgo un poco bronco, ecologista y reivindicativo, una protesta, que desaparece en Françoise Hardy, dejando solo la nostalgia y la melancolía. Los años pasan, la felicidad de la infancia, quizá situada más en la memoria que en la realidad, se ha esfumado, y los intentos de recobrarla fracasan. La niñez ha dado paso a una vida más áspera, simbolizada en los pisos, el asfalto, el cemento...

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Algunos creen que personajes como mescaler, gaditano, alruga y otros deberían ser excluidos del blog. Yo creo, por el contrario, que son la alegría del mismo, y no solo por sus pintoresquismos. Sus insolencias y embustes irritan a muchos, pero sus argumentos son a veces interesantes por dos cosas: porque supone un reto rebatirlos y porque componen una ideología difusa, pero extendidísima en estos años, a partir de órganos como El País e Interviú, sus más destacados exponentes en la transición, uno en plan "fino" y el otro en plan cutre; y han seguido ampliándose por todos los cuadrantes. Lo que ellos piensan o es lo que predomina en los medios, y nada sería más equivocado que encerrarse en un pequeño o gran grupo en el que todos estuvieran básicamente de acuerdo. Cuando todos están de acuerdo la discusión se hace muy difícil, así que por mi parte no hay problema en que sigan ahí. Contender con ellos puede elevar, y bastantes veces eleva, el nivel del debate, aunque otras veces lo rebaja, pero fijémonos más bien en la parte buena y procuremos que prevalezca.

También se echa de menos un debate sobre el apasionante tema de qué hacer en las presentes condiciones. 

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"Bolívar, por ejemplo, decretó la "guerra a muerte" para "destruir en Venezuela la raza maldita de los españoles (...) Ni uno solo debe quedar vivo". Trataba de abrir un foso entre éstos y los hispanoamericanos, muy renuentes a seguirle en su lucha independentista. El decreto consiguió su objetivo (aunque de forma parcial: a menudo los bolivarianos obtenían sus "voluntarios" por la pura coerción, encarcelando y llevando atados a los jóvenes. De ahí que emplearan también a mercenarios ingleses, norteamericanos y otros). Panegiristas de Bolívar siguen tomando esa guerra de exterminio por "su mayor timbre de gloria". Pero el coste fue terrible: las matanzas de prisioneros y civiles nacidos en España se multiplicaron, y, con las represalias españolas, dieron a la lucha un carácter terrorista que marcaría la política de aquellos países mucho después de la independencia. Explicaba el libertador a un corresponsal inglés: "El objeto de España es aniquilar al Nuevo Mundo y hacer desaparecer a sus habitantes, para que no quede ningún vestigio de civilización (...) y Europa solo encuentre aquí un desierto. (...) Perversas miras de una nación inhumana y decrépita". El propio Bolívar, cada vez más adusto y sombrío, escribirá: "No confío en el sentido moral de mis compatriotas", y confesará a Santander: "Amigo, no es sangre lo que fluye por nuestras venas, sino vicio mezclado con miedo y horror"; aunque la desmoralización se debía mucho a los modos de la guerra por él desatada (Santander había ordenado, entre otras, una matanza de 36 oficiales españoles prisioneros, previamente perdonados por Bolívar. "Me complace particularmente matar a todos los godos", dijo otra vez. Un presente que le recordó el indulto, fue también fusilado sobre el terreno).

Aunque españoles de origen, los independentistas se proclamaron extraños herederos de la América precolonial, cuya tradición decían defender contra España. Los indios, desde luego, apenas se llamaron a engaño y en aquellas guerras permanecieron pasivos o respaldaron a Madrid, siendo por ello masacrados en varias ocasiones. Ya independientes, los indios mejicanos fueron despojados de su tierras, poseídas colectivamente, y peor pasó en Argentina. Sarmiento, educador de este país según opinión extendida, hablaba con sinceridad cuando trataba a los mapuches de "indios asquerosos, a quienes habríamos hecho colgar y mandaríamos colgar ahora" (no era menos claro con los gauchos: "No trate de economizar sangre de gauchos –recomendaba al general Mitre–. Este es un abono que es preciso hacer útil al país"). Al igual que en USA, los indios argentinos fueron acosados y exterminados.

Bolívar pensó en un protectorado británico sobre los nuevos países –rehusado por Londres–, y auguró que le sucedería "un tropel de tiranos" y nuevas guerras civiles. Al otro extremo de Suramérica, Sarmiento comentaba treinta años después de la independencia: "Vése tanta inconsciencia en las instituciones de los nuevos Estados, tanto desorden, tan poca seguridad individual, tan limitado en unos y tan nulo en otros el progreso intelectual, material o moral de los pueblos, que los europeos (...) miran a la raza española condenada a consumirse en guerras intestinas, a mancharse con todo género de delitos y a ofrecer un país despoblado y exhausto como fácil presa a una nueva colonización europea". El precursor de los libertadores, Francisco de Miranda, al ser entregado por Bolívar a los españoles, a cambio de un pasaporte, había hecho su célebre frase: "Bochinche, bochinche. Esta gente no es capaz sino de bochinche". Miranda, hombre muy notable y culto, oficial del ejército español y del revolucionario francés, viajero por Estados Unidos, Francia, Rusia, etc., había sido también agente pagado por Londres (con 1.000 libras anuales) para socavar el imperio español. El liberalismo conservador tenía más afinidad con la tradición inglesa que el jacobino, pero éste convenía a los intereses del imperio británico".

(En Los orígenes de la guerra civil

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Moderados y extremistas

13 de Octubre de 2008 - 08:50:51 - Pío Moa

Debe de ser la penúltima consigna de Pepiño el Corruto, ese prodigio del intelecto: los moderados son quienes, como Zapo, están hundiendo la constitución, vulnerando la ley, imponiendo una corrupción generalizada, compinchándose con los terroristas, imponiendo una Educación para el choriceo y una "memoria" chekista, los que festejan al héroe de Paracuellos y destrozan la independencia judicial y balcanizan el país. Y, por supuesto, los del PP futurista y hedonista, muy dispuestos a "adaptarse": moderados todos. 

Los extremistas somos los que defendemos la constitución, la igualdad de derechos de los ciudadanos en toda España, la igualdad ente la ley, la limitación del poder o la integridad de España.

Es la absoluta corrupción del lenguaje, la misma del proceso de "paz", de la alianza de "civilizaciones", de la educación para la "ciudadanía", de la memoria "democrática"... El método funciona siempre igual: la URSS del Gulag era "la democracia más auténtica y avanzada", Hitler estaba obsesionado por "una paz justa y duradera", etc. etc.

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Importancia de la historia

Hace algún tiempo señalé que la historia debiera formar, con la lengua y las matemáticas, las tres columnas de la enseñanza básica. Alguien objetó que ello se debía a que yo me dedicaba a la historia, pues otros propondrían el arte, o la filosofía, etc. Pero hay muchas razones por las que la historia tiene una importancia especial. Ante todo, todas las actividades humanas tienen historia, se desarrollan en el tiempo, y cuando se explica cualquier cosa al margen de ella, la comprensión queda siempre mutilada. En otro sentido nos informa, por ejemplo, de muchos condicionantes del ser humano, su carácter contradictorio y desigual, de la importancia y el peligro del poder, etc.

Y, en un plano más práctico e inmediato, ayuda a evitar la atracción de la charlatanería iluminada. Siempre, pero quizá sobre todo en los últimos dos siglos, ese tipo de charlatanería ha hecho furor: personajes que, ignorantes de la historia, encontraban la varita mágica para suprimir los males del ser humano, generalmente apoyándose en el grupo social supuestamente mejor de él, contra los culpables. Así el "pueblo", el proletariado, la juventud, los pueblos "oprimidos", la mujer, los niños, los homosexuales... últimamente, hasta los simios. El iluminado de turno se siente identificado y protector de esa parte inocente y sufriente, asegura representarla, se indigna ante las injusticias que sufre, propone recetas para cambiar radicalmente las cosas y llegar finalmente a una paz, bondad, igualdad y "autorrealización" perdurables. Ignorantes también de sí mismos, esos sujetos se imaginan moralmente muy superiores. Por supuesto, quienes pongan en cuestión sus majaderías cargarán con todas las maldiciones, acusaciones y palabras-policía que se les ocurran: "enemigos del pueblo", de "la naturaleza", "fanáticos anticomunistas", "retrógrados", "homófobos", "machistas", "imperialistas", "explotadores", etc. Y tratan de silenciarlos de un modo u otro, pues ¡está tanto en juego! El futuro de la humanidad, nada menos, cuya clave ellos han encontrado.

En cierto modo se trata de pintoresquismos, de reacciones pueriles ante la realidad, que aspiran a cambiar con fórmulas mágicas cargadas de moralismo vacuo. Pero la historia demuestra bien su capacidad de atracción sobre el deseo primitivo de librarse de una vez de los males y peligros de la vida, encontrando por fin al culpable de ellos. Las catástrofes que en la historia han provocado estos iluminados nunca les disuadirán, cambian de aspecto como Proteo y siempre son lo mismo.

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****http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2008/10/13/iesta-comprando-espana-a-chavez-petroleo

***** sebastianurbina.blogspot.com

****vinamarina.blogspot.com

***** DICE QUE ESTÁ "OBSESIONADO" POR SU "CRUZADA"

La mujer de Carmelo González presenta una demanda de divorcio por "utilizar" a sus hijos"

El atractivo de la tiranía: la  señora está por "adaptarse".

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Hace cosa de cuatro años tuve una conversación informal, de bar, con un agente inmobiliario:

– Me extraña que haya una enormidad de pisos vacíos y que se siga construyendo a todo ritmo. Es una oferta enorme, y los precios no paran de subir. Da la impresión de ir contra la ley de la oferta y la demanda.

– No, porque demanda hay de sobra. Mucha gente compra pisos, aunque los deje vacíos, porque las hipotecas que tiene que pagar son menores que el aumento del valor de los pisos, de modo que podrá revenderlos en pocos años con una buena ganancia.

– Pero hay millones de familias con el agua al cuello para pagar las hipotecas.

– Eso no tiene importancia mientras haya suficiente empleo. Antaño las familias vivían con un sueldo, ahora necesitan dos, por lo menos: uno para pagar la hipoteca y otro para los demás gastos. Y mientras los intereses sean bajos, los podrán pagar mal que bien.

– Pero eso es una espiral que tiene que detenerse en algún momento. Y los intereses pueden subir...

– No hay problema, no se preocupe. La construcción es la economía del país, usted figúrese lo que significa: no solo los arquitectos y los albañiles, no solo el ladrillo, también el sector maderero, el de instalaciones higiénicas, el metalúrgico, las empresas de ventas... Si esto se para, se viene abajo la economía, y eso ningún gobierno podrá consentirlo, siempre le pondrán algún remedio.

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Un coñazo sin sentido

12 de Octubre de 2008 - 11:33:35 - Pío Moa


Veo un momento el desfile y a todos esos politicastros presidiéndolo, gente que no cree en nada de lo que podría representar lo que pasa ante ellos. Creo que en la mayor parte de las "comunidades" esos políticos son más sinceros y ni se molestan en celebrar nada. El Hedonista Futurista tiene razón: un coñazo. O más bien una burla, ellos lo convierten en una burla. Sin sentido alguno. Una cierta sensación de náusea, que diría Sartre.

(Siendo el 12 de octubre, bien podría doblarse el desfile de una fiesta cívica). 

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Dentro del vagón, otro cliente de RENFE observa la mochila y va a sentarse al lado del viajero, con visible intención de charla. Intención no muy compartida al principio.

– Usted no será de por aquí.

– No. Soy del norte.

– La tierra de los conquistadores... –hace un ademán amplio, que el otro entiende mal.

– ¿Galicia?

– Ésta, ésta. Extremadura. Ahora no está de moda señalarlo. Dicen los chiquilicuatres que no conviene... Lo bueno será volvernos todos chiquilicuatres.

– Bueno, son modas. Ya pasarán.

– Eso no pasa, hombre, esas chorradas se asientan; llevamos años así. El otro día, en Cáceres, me quedo escuchando las explicaciones de un guía a unos turistas. Los conquistadores sólo querían oro y mujeres, eran unos analfabetos y unos tales y unos cuales. Me cabreó el tío. Le dije: si fueran así, usted mismo sería un conquistador. El tipo no lo cogió al principio, hasta se sintió halagado de que le llamase conquistador, pero enseguida cayó. Me miró con mala leche y estuvo por replicar, pero no debió de ocurrírsele nada y siguió hablando para los turistas, cambiando de tema.

Admira sin tapujos la conquista.

– Usted no puede felicitarse y beneficiarse de la cultura española por su extensión por el mundo, ¿no?, y condenar a los que lo hicieron. Sería el colmo del descaro... De acuerdo, no todo en la conquista estuvo bien, no hay nada humano que esté bien del todo, pero fíjese usted, los españoles no eran mejores ni peores que los indios, que siempre estaban en guerra entre ellos. Pero los españoles llevaban una civilización muy superior...

El viajero da otro giro a la charla:

– Usted la cree superior porque tiene un criterio eurocéntrico. Pero no es un criterio objetivo. Seguramente ellos pensarán que los bárbaros eran los nuestros y con la misma razón. Creo que el Parlamento mexicano tiene pensado instituir de nuevo los sacrificios humanos, para recuperar las auténticas raíces del país.

El otro mira al viajero algo perplejo, pero reacciona bien.

– Sí, eso está muy en razón: o se hacen las cosas bien y a fondo, o no se hacen. Una persona seria debe despreciar los prejuicios, y más los que vienen impuestos por la barbarie de los conquistadores. Tengo entendido que la carne humana es más tierna y sabrosa que las que comemos habitualmente. No lo he probado todavía, mis prejuicios me tienen atenazado. Además, las leyes que tenemos, leyes absurdas que no entienden al "otro", que no admiten la diferencia... Yo también he oído que se están recuperando o reinventando las lenguas indígenas, para declararlas oficiales y publicar todos los documentos en todas ellas. Son cientos de lenguas, tengo entendido.

– Hombre, eso es una enorme riqueza cultural inmensa, no puede dejarse perder, sería un crimen. Además, imagine la cantidad de puestos de trabajo que se crearían, traductores, fabricantes de papel, impresores... El paro se acabaría, probablemente. Podría ser una buena vía para salir definitivamente del subdesarrollo.

– ¿Y qué me dice de recuperar las religiones aquellas? El catolicismo, eso ya lo sabemos, fue nefasto. Es nefasto, quiero decir.

– Además tendríamos que devolverles el oro que les robamos, sería lo justo.

– Eso está muy puesto en razón. No sé por dónde andará hoy día ese oro, pero estoy seguro de que si se lo busca se lo encuentra,  con lo avanzadas que están las técnicas detectivescas.

– Pero eso no puede hacerse de forma unilateral. Sería una injusticia. Quiero decir que nosotros también tenemos cuentas que saldar con los romanos, los tíos vinieron a llevarse el oro que había en la península, y la dejaron esquilmada.

– Ah, pues sí... Pero ahí no estoy yo muy seguro, porque el estado italiano actual podría no declararse heredero de la Roma antigua, ¿comprende?

– No había caído yo en eso. Pero, ahora que recuerdo, anda por ahí mucha gente afirmando que España no existía como nación hasta hace muy poco, no sé si hasta los Borbones, o la invasión francesa, o más tarde aún. Así que, en definitiva, no les deberíamos nada a los americanos. Incluso podríamos sostener que los que fueron allí ni siquiera eran españoles.

– Mire usted, me asombra su sutileza. Pero podemos ir más allá. He oído a intelectuales y políticos de mucho talento decir que España en realidad no existe, que sólo hay un estado español; por lo tanto, los españoles tampoco existimos, excepto, ya me entiende usted, como nombres en los registros del estado, para los impuestos y cosas de esas, y pare usted de contar...

La conversación sigue así un rato, con casi perfecta seriedad, sin una sonrisa. Al viajero, su interlocutor le cae bien.

– No será usted profesor o algo así.

– No, no... Soy vendedor. Vendo maquinaria agrícola.

– Pienso reproducir sus palabras, en lo que recuerde, para un trabajo de prensa que hago sobre la Vía de la Plata. Me gustaría poner su nombre.

– ¡Uff...! Periodista... Cualquiera se fía de los periodistas. Mire, apenas si leo de la prensa los titulares. Para no cabrearme, ¿sabe usted? Si quiere ponga que me llamo Jerónimo.

– Yo tampoco leo casi la prensa. No tendrá muchos contertulios para estos temas.

– Ninguno. Los amigos me llaman plasta cuando me pongo a ellos... Así que nada, son los tiempos.

La charla sigue en la cantina de la estación de Mérida en torno a unas cañas de cerveza. Viene el tren y se despiden. El caminante, con la decisión de dejar pasar el verano antes de volver a la carga sobre la calzada extremeña.

Ignora en ese momento que la interrupción durará un año largo.

(De Viaje por la Vía de la Plata. Saldrá en noviembre)

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"Ortega, quizá el principal pensador español del siglo XX, cuando descendía a la política y la historia, descendía. Por lo demás, Azaña coincidía con diagnósticos orteguianos como el referido a la Semana Trágica: “¿Por ventura necesitábamos estos hechos para averiguar que España no existe como nación?”. O el de que los españoles “ofrecemos a la vida un corazón blindado de rencor”, y su historia era la de una enfermedad: “Las clases gobernante han gobernado mal no por casualidad, sino porque España estaba tan enferma como ellas”. Por tanto, ¿No es cruel sarcasmo que luego de tres siglos y medio de descarriado vagar, se nos proponga seguir la tradición nacional?” Conclusión: “En un grande, doloroso incendio, habríamos de quemar la inerte apariencia tradicional, la España que ha sido, y luego, entre las cenizas bien cribadas, hallaremos como una gema iridiscente la España que pudo ser”. Nada distinto, en esencia, de las proclamas de Lerroux a sus jóvenes bárbaros, cuyo lenguaje, no tan fino, prescindía de “gemas iridiscentes” e iba al grano”.

“Casi nadie contestaba a estas tiradas. Uno de los pocos, el sólido investigador y ensayista Menéndez Pelayo, deploraba: “presenciamos el lento suicidio de un pueblo que, engañado por gárrulos sofistas, emplea en destrozarse las pocas fuerzas que le restan, hace espantosa liquidación de su pasado, escarnece a cada momento las sombras de sus progenitores, huye de todo contacto con su pensamiento, reniega de cuanto en la Historia hizo de grande, arroja a los cuatro vientos su riqueza artística y contempla con ojos estúpidos la destrucción de la única España que el mundo conoce, la única cuyo recuerdo tiene virtud bastante para retardar nuestra agonía. Un pueblo viejo no puede renunciar a su cultura sin extinguir la parte más noble de su vida y caer en una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil”.

Alcalá-Zamora podía estas más de acuerdo con Menéndez Pelayo que con Ortega, pues su posición ante el supuesto problema de España, como ante la crisis del 98, fue mucho más pragmática y tradicional. Sin embargo, Ortega y los suyos irrumpían en el panorama español con verdadero empuje, y muy pocos osaban alzarles la voz.

"Para Ortega y Azaña, la historia de esos tres siglos parecía resumirse en la Inquisición y el supuesto genocidio de indios americanos. No obstante, en ese “descarriado vagar”, la enferma España había frenado la expansión de los turcos y de los protestantes, explorado gran parte del mundo, poniendo por primera vez en comunicación a los continentes y creado el primer circuito económico realmente mundial, había conquistado y poblado América de ciudades nuevas, muchas de ellas de gran belleza, fundado universidades –las primeras de América y la primera de Asia, entre otras– y centros de cultura, evangelizado a millones de personas (lo cual no tenía por qué interesar a Ortega, pero interesaba a los españoles del siglo XVI), desarrollado principios de derecho internacional y complejas instituciones políticas, creado un arte y literatura más que notables. Etcétera. Si tales hecho resultaban desdeñables para los apóstoles de la “España vital” y la “inteligencia”, ¡da vértigo pensar en las proezas que realizaría la nación, una vez ellos la refundasen y curasen de su “enfermedad”!

(En Los personajes de la república vistos por ellos mismos)

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VII. Queipo de Llano y Carrillo, por ejemplo

11 de Octubre de 2008 - 09:40:47 - Pío Moa

A la progresía no le ha hecho gracia la publicación de las memorias de Queipo de Llano, porque Fernández-Coppel, su compilador, ha dicho que había que situar a Queipo "en su contexto", y tratarlo con "sus luces y sus sombras". Ellos prefieren opiniones contundentes y sin matiz alguno, como la de Bartolomé Clavero: "Queipo era un monstruo y eso estaba ya más que demostrado"; o la de Ian Gibson: "Fue un criminal y un energúmeno. Incitaba a matar y a violar en masa". La frase de Gibson suena extraña en quien "comprende Paracuellos" y, al estilo talibán, pide volar el Valle de los Caídos: siendo tan comprensivo, ¿no debería más bien felicitar a Queipo por imitar a sus héroes del Frente Popular? Y lo de Clavero, habrá que preguntar cómo considera a Carrillo, responsable de la mayor matanza de prisioneros de la contienda, del intento de volver a la guerra civil aprovechando la coyuntura tras la guerra mundial, y de muchas muertes más, incluso entre los suyos. Porque ocurre que los mismos que dicen detestar a Queipo por su represión, hacen doctor honoris causa a Carrillo, lo pasean, lo invita el gobierno, lo festejan Peces Barba y tantos más, compran y loan sus memorias... Lo cual demuestra que si odian a Queipo no es por los actos que le atribuyen, pues en otros personajes ni los toman en cuenta, sino solo porque el detestado general venció al Frente Popular en Andalucía. ¡Qué pueden importar crímenes y atrocidades a un Gibson el dinamitero, a un Casanova, a un Espinosa, a un Aróstegui, no sé si también a un Clavero...! No, hombre, no, lo que les enfurece es la derrota de los suyos, aunque, hipócritamente, exploten a los muertos para disimular y resucitar de paso viejos rencores, con vistas a sacarles tajada política.

Escribe Queipo en sus memorias: "Otra columna, en fin, ocupó Baena, en donde el salvajismo de la horda tuvo su mayor exponente: mujeres embarazadas a las que abrieron los vientres para sacar los fetos (...) niños que fueron colgados por los pies de los balcones, tras abrir sus vientrecitos, para recrearse viendo cómo caían a la calle los intestinos (...), violaciones de todas clases, asesinatos perpetrados con los mayores refinamientos de crueldad (...)". Y señala Fernández Coppel cómo 91 personas fueron allí muertas a hachazos por los amigos de nuestros historiadores lisenkianos. O las 24 personas quemadas vivas con gasolina en otro episodio. Y tantos otros hechos semejantes, aunque en aquella parte de Andalucía duraron poco. Por supuesto, Queipo y los suyos practicaron un castigo feroz sobre los culpables... y seguramente sobre muchos inocentes que simplemente estaban por allí. No se trata de disculpar la represión de Queipo, sino, como dice Fernández-Coppel, de situarla en su contexto, eso que a nuestros lisenkos de la historia tanto indigna por lo que muestra sobre el Frente Popular de sus amores.

Como señalé en el primero de estos comentarios, la represión de Queipo fue la "normal" en los dos bandos. Por desgracia, ambos practicaron el terror, como ocurre cuando los odios se desbocan y la ley cae por tierra. Y hoy sabemos perfectamente quiénes destruyeron la ley, abriendo paso al terror. Casanova me atribuye la versión de que "la república provocó la guerra". No sé si lee mal o le han contado un cuento. Fue la izquierda, y especialmente el Frente Popular, la que destruyó la república, arrasando lo que de democrático tenía esta, y con ello causó la guerra. Guerra deseada por los socialistas y otros muchos, aunque, claro, habrían preferido un desenlace distinto. 

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**** Redondo Terreros: "Sólo se vencerá ETA con un acuerdo entre Gobierno y oposición"

Pues no. El gobierno de Aznar estaba acorralando a la ETA sin necesidad de acuerdo con el PSOE. Zapo pareció unirse a Aznar, pero solo para traicionarle mejor. El PSOE siempre ha colaborado con la ETA (¡tienen tanto en común!), con el cuento de la solución política. El terrorismo del GAL no fue una excepción, pues, aparte la corrupción de rigor, lo utilizaba para presionar y entrar en "negocios" con la banda. Lo que le faltó a Aznar fue, quizá, la denuncia pública y clara de esa colaboración, dejándose engañar por Zapo y su pandilla. Una denuncia coherente del PSOE habría entonces contribuido mucho a marginarlo y, con un poco de suerte, a hundir a este partido, la mayor plaga que ha soportado España desde hace más de un siglo. Ahora, en cambio, es el PP el que corre un riesgo creciente de hundirse.

**** En cuanto al PP, tres salidas: un golpe de timón por los aznaristas (llamémosles así) que expulse a la banda de los "hedonistas", lo que de momento no se ve por ninguna parte; una conversión total del PP en sucedáneo del PSOE, camino que hoy lleva aceleradamente; y una desintegración del partido al estilo UCD o algo así, tendencia también cada vez más clara (Galicia, Navarra...). La inepcia y pusilanimidad de los aznaristas hará que una de las dos últimas tendencias se imponga. De estas dos, la menos mala sería la última, porque permitiría, en principio, rehacer un partido algo decente.

**** Insisto a los lectores: lamentarse por la prepotencia progre en los medios no conduce a nada. Cada uno puede hacer cosas mucho más útiles que lloriquear. Piénsenlo.

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"La de España fue considerada una de las mayores victorias por los musulmanes, deslumbrados, según sus poetas, por su belleza, riqueza y fertilidad. Pudo darse entonces por concluida la existencia de España, a punto de transformarse en Al Ándalus. El triunfo produjo, no obstante, una mortal aversión de Muza hacia su subordinado Tarik, que había desobedecido la orden de permanecer quieto en el sur de la península. Surgió una feroz rivalidad entre ellos por la gloria y las riquezas, hasta el punto de que Muza, conquistador del Magreb, golpeó e hizo azotar a Tárik en Toledo. A su vez, Tárik informaba al califa de Damasco, Al Ualid, máxima autoridad político-religiosa del Islam, perteneciente a la familia de los Omeyas, acusando a Muza de codicia y arbitrariedad. Muza, además, practicaba el nepotismo colocando a sus hijos en los más altos cargos: a Abdelazis le cedió el gobierno de España. Ualid llamó a los rivales a Damasco, pero murió antes de la llegada de Muza. Su sucesor, Solimán, ordenó a Muza retrasar su entrada en Damasco, para no deslucir su propia accesión al poder, pero Muza, imprudentemente, le desobedeció, y entró en la ciudad en una auténtica apoteosis. El enfurecido califa confiscó todo el botín traído del ya anciano conquistador de España y lo paseó por Damasco, con una soga al cuello.

Entre tanto, Abdelazis, gobernador o valí de España, se había casado con la viuda de Rodrigo, Egilo. Trasladó la capital a Sevilla, la ciudad más grande y rica del país, donde había quedado lo más florido de la nobleza romana y parte de la tervingia, y adoptó, por influencia de Egilo, algunas formas del poder gótico, como la prosternación ante él, tomada a su vez de Bizancio. Corrió el rumor de que Abdelasis se había hecho cristiano en secreto, y unos conjurados lo degollaron y enviaron su cabeza a Solimán, quien la presentó a Muza, padre del asesinado, preguntándole por burla si la conocía. El califa también hizo morir a los otros dos hijos de Muza, que terminó falleciendo de melancolía mientras peregrinaba a la Meca.   

Parece que algunos nobles godos y romanos se había refugiado en el norte, entre ellos un espatario de Don Rodrigo, llamado Pelayo, enemigo de los witizanos, que habían asesinado a su padre, Fávila o Fáfila. Supuestamente, Pelayo habría huido de Toledo escoltando una parte del tesoro, a Asturias adonde ya antes había escapado de Witiza. Asturias, aún débilmente dominada por los islámicos, había sido rebelde a Toledo, pero debió de darse algún acuerdo entre los refugiados y grupos de astures contrarios al poder árabe. Según la leyenda, el gobernador musulmán de Asturias, Munuza, se enamoró de Adosinda, hermana de Pelayo, el cual se opuso al enlace. Apresado y enviado a Córdoba, Pelayo se había fugado y vuelto al norte, donde se rebeló (quizá por segunda vez) con unos cuantos seguidores, en los agrestes Picos de Europa.    

Munuza envió entonces contra él un destacamento al mando del general Alkama. Con él iba el obispo Don Oppas, uno de los witizanos, para tratar de convencer a los rebeldes. El encuentro se dio en Covadonga, en una fecha imprecisa entre 718 y 722, y comenzó con el célebre diálogo entre Oppas y Pelayo. El obispo le intimó: "Trabajas en vano. ¿Qué resistencia has de oponer en esta cueva cuando toda España y sus ejércitos unidos bajo el poder de los godos no pudieron resistir el ímpetu de los ismaelitas? Atiende mi consejo: retírate a gozar de los muchos bienes que fueron tuyos, en paz con los árabes como hacen los demás". Pelayo tenía otra opinión sobre los acomodaticios y colaboracionistas: "No quiero amistad con los sarracenos ni sujetarme a su imperio. Porque ¿no sabes tú que la Iglesia de Dios se compara a la luna, que estando eclipsada vuelve a su plenitud? Confiamos, pues, en la misericordia de Dios, que de este monte que ves saldrá la salud para España. Tú y tus hermanos, Don Julián, ministros de Satanás, determinasteis entregar a esas gentes el reino de los godos; pero nosotros, teniendo por abogado ante Dios Padre a nuestro Señor Jesucristo, despreciamos a esa multitud de paganos...". 

La conversación pudo ser una invención posterior, o bien estar desfigurada, pero refleja circunstancias y actitudes del momento. Como fuere, la pequeña hueste de Pelayo, apoyándose en el escabroso terreno, logró aniquilar a las tropas musulmanas, de número ignorado, al mismo Alkama y probablemente a Oppas. Fue el primer revés algo serio de los musulmanes. Munuza residía en Gijón y trató de huir hacia el sur, pero los rebeldes los alcanzaron y mataron. Esta historia, aun si envuelta en leyendas, es en conjunto verosímil. Las imprecisiones de las crónicas han inspirado un sin fin de lucubraciones posteriores. Algunos estudiosos han considerado a Pelayo astur (pudo pertenecer a la nobleza hispanorromana), o, sin ninguna base firme, gallego de Tuy, o cántabro o hasta británico, o han negado su existencia, o han atribuido la rebelión a causas económicas (impuestos) obviando las políticas y religiosas, han hablado de "matriarcados", o calibrado la batalla como una escaramuza intrascendente, etc.

Sin embargo el fondo de realidad de los viejos relatos es evidente: en Covadonga, hacia el año 722, saltó la chispa de una rebelión que permitió fundar un reino independiente en la cercana localidad de Cangas de Onís, y luego ampliarlo hacia Galicia, Cantabria y Vasconia. Ese reino tomaría, desde el primer momento o desde poco después, carácter político como entronque con el reino hispano-godo y recuperación de la España perdida contra los "moros"; y religioso cristiano. La victoria de Pelayo ocurrió en una región romanizada y cristianizada, aunque más débilmente que otras zonas del país, y apoyándose en una masa local que llegó a compartir el proyecto político y religioso, pese a su tradicional oposición a los godos.

Las crónicas árabes conocidas, muy posteriores a las cristianas, menosprecian la acción y la explican como una derrota rebelde, aunque incompleta: "La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron [a los seguidores de Pelayo] diciendo «Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?". Pero, como reconoce melancólicamente el Ajbar Machmua, aquel supuesto desprecio les costaría muy caro, y los insurgentes "se convertirían en un grave problema". Pelayo arrebató a los árabes una extensa comarca de Asturias, incluyendo su ciudad más importante, la martítima Gijón, y su éxito le atrajo la colaboración de grupos cántabros, vascones y gallegos, volviendo todo el norte cantábrico muy inseguro para los musulmanes. También se convirtió en foco de atracción para cristianos españoles que vivían bajo poder árabe. 

De todas formas se trataba de un reino muy precario, y la advertencia de Oppas tenía clara consistencia: ¿cuánto tiempo lograría resistir? Por fortuna para los rebeldes, los musulmanes no vieron entonces el alcance del foco norteño y dedicaron mayor esfuerzo a preparar la conquista de Francia. Pero allí, la anterior disgregación había sido superada por el caudillo Carlos Martel (Martillo) destacado militar –aunque no oficialmente rey– que había unificado los diversos reinos, extendiéndolos desde los Países Bajos hasta los Pirineos y por el sur de Alemania, hasta Austria. El ejército musulmán, siempre relativamente pequeño, consiguió avanzar hasta el centro de Francia, donde Martel lo derrotó en Poitiers, diez años después de Covadonga. No obstante, los árabes fueron capaces aún de conquistar gran parte de la Provenza y en 735 invadían la Borgoña, donde numerosos nobles establecieron pactos con ellos, al modo del conde Teodomiro y otros oligarcas en España. Martel tuvo que emplearse a fondo para acabar con la amenaza, y lo consiguió hacia 737, aunque fracasó en la Narbonense.

Para entonces, el foco español se había convertido en un peligro lo bastante grave para que los muslimes abandonaran sus empresas ultrapirenaicas y concentraran sus energías dentro de la península, con lo cual Francia y el resto de Europa quedó a salvo de nuevas invasiones árabes (salvo una menor, por Sicilia, un siglo más tarde)".

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Morfina Roja

ISBN: 978-84-96088-86-3
Autor: Cristina Losada
Precio: 18.00

Desde su polémico paso por el servicio de Urgencias del hospital de Leganés, el nombre del doctor Luis Montes está asociado a un sustantivo siniestro: muerte. Durante los cinco años que impuso su ley en Urgencias, decenas de pacientes fallecerían en circunstancias extrañas. En medio de aquel clima enrarecido, una denuncia anónima hizo saltar el nombre de aquel anestesista a las portadas de todos los periódicos. Valiente, polémico y riguroso, «Morfina roja» es el apasionante resultado de la investigación emprendida por Cristina Losada para desentrañar las claves de un misterio que ha conmocionado a la opinión pública española.

**** "Información definitiva sobre el Congreso de Cáceres anunciado ayer en el blog:

Hemos tenido que cambiar la fecha AL SÁBADO 15 DE NOVIEMBRE. Disculpad las molestias".

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– El FORO ERMUA se suma y apoya la manifestación convocada por la Mesa Por la Libertad Lingüística para el día 19 de octubre de 2008 a las 17:30 en La Coruña contra el monolingüismo burocrático y escolar. 

– Llamamos a la población a que acuda masivamente a dar su apoyo a esta concentración, a abandonar la apatía, a convertirse en participantes activos en la vida política española y a luchar por la defensa de sus derechos.

– La utilización de las lenguas regionales desde las burocracias locales y autonómicas para fomentar la política de la identidad etnolingüística y el nacionalismo no sólo es contraria a la Constitución, sino que supone una severa restricción de la libertad individual y de los derechos de los ciudadanos, además de afectar negativamente a la economía y a la igualdad entre españoles y reducir el horizonte vital y de oportunidades de la población.  

– La movilización ciudadana para hacer frente a esta política lingüística es absolutamente necesaria y el FORO ERMUA está dispuesto a fomentarla y apoyar cuantas acciones se realicen en este sentido por el movimiento cívico y los partidos políticos que quieran comprometerse.

– La sucesión de iniciativas para hacer frente al salvaje intervencionismo lingüístico son pasos en el buen camino; la concentración en Vitoria el día 20 de septiembre, la manifestación en Barcelona el 28 del mismo mes, el manifiesto en defensa del derecho al uso de la lengua común y otros manifiestos como el del Club Financiero Vigo, son indicadores de que los ciudadanos no estamos dispuestos a permanecer impasibles ante la imposición y restricción de nuestros derechos desde los ámbitos del caciquismo local más reaccionario.

– Es necesario continuar unidos en esta senda de reivindicación y movilizaciones no cejando hasta que nuestras libertades queden restablecidas y garantizadas.  

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Queipo-Franco (VI) Por qué fue elegido Franco

10 de Octubre de 2008 - 10:19:24 - Pío Moa


Comenta Queipo: "Yo me sublevé en Sevilla, en la idea de que nos mandaría a todos el general Sanjurjo, cuyo nombre no admitía discusión. La proclama que desde la radio de Tetuán nos dirigió (Franco) a todos me llenó de asombro. ¿Cómo, no habiendo muerto Sanjurjo hasta el día 20, él nos hablaba el 19 como general en jefe?" Asombro mayor por cuanto, según Queipo, Franco había sido el último en sumarse al alzamiento, y se había mostrado renuente al efecto. Por otra parte, sobre su elección posterior como jefe máximo efectivo, afirma: "Varios generales nombramos Generalísimo precisamente a quien se había negado sistemáticamente a intervenir en el movimiento, porque era el único que no restaría al dar unidad al mando para el desarrollo de la guerra".

Es decir, los jefes sublevados habían tomado la asombrosa decisión de nombrar su líder máximo a un militar reacio al alzamiento, que, además, era una nulidad militar, simplemente porque "no restaba" (como restaba el mismo Queipo, por sus antecedentes de golpismo republicano). Pasma que con tal criterio ganasen la contienda.

Ha habido una abundante literatura historiográfica de mesa camilla sobre los chismes, cálculos personales y advertencias de unos y otros, que acompañaron la elección de Franco. Pero la realidad parece mucho más simple y evidente, y de un carácter algo menos trivial: el golpe de Mola fracasó, y si el ejército de África no hubiera sido trasladado a la península, aun si por pequeñas fracciones, el destino de todos los generales alzados habría sido bastante lúgubre. Y el paso de aquellas fuerzas a la península y sus acciones posteriores se debían, precisamente a Franco. Dicho en otras palabras: Franco les había salvado a todos ellos y mandaba la única fuerza verdaderamente eficaz en aquellos momentos. Sin la osadísima acción de Queipo en Andalucía occidental, el traslado de aquellas tropas a la península habría sido muy azaroso, desde luego, quizá condenado al fracaso, y Queipo tiene toda la razón al reivindicar su mérito; pero en definitiva el elemento decisivo fueron las tropas de Franco.

En cuanto a la renuencia del Caudillo a sumarse al levantamiento militar, precisa algunos matices. Él, ya en la conspiración, procuró durante meses que fuera el gobierno quien arreglase el caos en que estaba naufragando el país, y mantuvo todo el tiempo una considerable desconfianza sobre los preparativos de Mola y los demás: recordaba la sanjurjada de 1932, y sabía que una nueva edición de ella sería absolutamente catastrófica. Parece que solo decidió pasar a la acción tras el asesinato de Calvo Sotelo.

Y desde ese momento se consideró el general en jefe del movimiento, lo que revela su poca confianza en Sanjurjo, y no solo en él. Para Queipo, el nombre de Sanjurjo no admitía discusión; para Franco era el militar escasamente leal que había facilitado la quiebra de la monarquía y después había organizado un chapucero golpe contra la república que él, Sanjurjo, había contribuido a traer, quizá más que nadie. Parece claro que no tenía confianza en él ni en sus dotes de estratega, y no le faltaban razones. Con Sanjurjo al mando, la derrota de los rebeldes habría sido mucho más probable.

En otro orden de cosas, explica Fernández-Coppel, el conquistador de Sevilla "siempre pensó que con la presencia de los generales Cabanellas, Mola y él mismo, Franco no se podría mantener como caudillo al finalizar la guerra. Con lo que no contaba es con que Mola moriría en accidente en 1937; Cabanellas moriría en 1938 y a él se le enviaría al destierro". Cuestión muy interesante que requiere más comentario.

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"PSOE Y BNG LO CELEBRAN

El PP gallego respalda la política lingüística de la Xunta y la "memoria histórica"

¡Ah, la pandilla de García Atadell, digo de Rajoy! Algunos creían que el PP no podía degradarse más. Pues sí, puede. Y bien a gusto. García Atadell triunfa en una "democracia" sin oposición.

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Unas distinguidas damas de la moderna y vanguardista Ciudad Condal están promoviendo la brillante iniciativa de que las integrantes del bello sexo hagan sus necesidades en la calle. Idea no tan novedosa como quizá ellas piensen –aun si no por eso menos meritoria– pues la exponía, incluso me atrevo a decir que con mayor brillantez y espíritu pionero, el intelectual progresista don Matías Matty Crevillente en fecha tan pretérita como 1992, según consta en el veraz y cuidadoso relato que del tema nos ha dejado nuestro llorado Moh Ul-sih:

"A todos nos ha ocurrido alguna vez. Una tremenda presión, unos retortijones angustiosos. Has de aminorar el paso, sentarte unos instantes por ver si cede la congoja, mientras perlan tus sienes gotas de sudor frío y, desesperado, buscas con los ojos la salvación que acaso por modo catastrófico llegue tarde. Una tortura del infierno que, ¡colmo de los colmos!, has de disimular a toda costa. Si alguien te mira, ¡malo!, desviarás tu propia mirada, tragándote tu dolor, y no se te ocurrirá esperar del prójimo, del semejante, del hermano, la ayuda o aun la mera comprensión. Has de seguir a solas con tu agonía, sin consuelo posible. Al fin, una taberna o una cafetería, si hay suerte. Y todavía el disimulo cruel: "póngame una cerveza", dirás con voz temblona que en vano querrás hacer pausada, tranquila, opaca a tu interior tormento, mientras sientes con todos tus nervios que no aguantas un segundo más (...)

Lo que viene detrás no hace falta exponerlo en detalle. Y menos mal si el báter está limpio y no hecho una pocilga, como sucede tan a menudo. Corolario, ¿es humano consentir que una situación social en que tales desventuras tienen cabida, continúe por modo indefinido? ¿No nos falta este derecho, no es urgente, perentorio, profundizar en las libertades? Sí, compañeros, queda mucho por profundizar. Hay que decirlo y se dice. Hay que inscribir en las leyes, con letras de oro, a despecho de burlas y ataques de los intolerantes, un derecho nuevo en el que hasta la fecha pocos, si alguno, habrán pensado. No aspiro a darme pisto por ello, bien conocéis mi ausencia de toda vanidad. Se trata del derecho humano a cagar o, si la palabra ofende algunos oídos delicados, a defecar, deponer, deyectar, sonde se quiera y cuando se quiera, o sea, si se tiene ganas, que tampoco hay que imponer nada. El derecho a cagar... a deponer en la vía pública.

Se me dirá que algo se ha avanzado, que ya es común y corriente ver a personas hacer aguas menores en cualquier esquina. Cierto, pero ¡cuán tímido adelanto, teñido, además, de machismo! Porque ¿a cuántas mujeres nos ha sido dado contemplar en las mismas circunstancias? ¡A muy pocas, muy pocas, seamos sinceros! Queda mucho por hacer en esto de la igualdad entre los sexos, digo entre los géneros. Por tanto ha sido mínimo, en rigor, el adelanto. Hay que decirlo y se dice.

He reflexionado a fondo y creo estar en condiciones de rebatir cuantas objeciones se presenten. En efecto, ¿qué decir de una sociedad que prohíbe a los seres humanos lo que admite para los mismísimos perros? Nuestras calles están ornadas de caninos excrementos, ¡ah, pero que no te vea un guardia a ti, porque entonces caerán sobre tu triste cabeza todas las furias del averno. Y yo pregunto, ¿no se define a sí misma, no se retrata, una sociedad tal, en la que el ser humano queda relegado detrás de los canes? ¿No es una esclavitud, un desprecio de la humanidad? ¿No es hora ya de remediar este vergonzoso estado de cosas a como dé lugar?

– Pero el Ayuntamiento va a poner mulstas a los dueños de los perros que...

– ¡Joder, Nepo! ¡Tenías que ser tú! ¿No ves que el ayuntamiento se ha reaccionarizado por modo bárbaro? ¡No se deben reprimir las legítimas necesidades de los perros ni, mucho menos, de los humanos! Si hasta en la antigua Roma un emperador, Claudio me parece que fue, al enterarse de que un invitado suyo, en un banquete, casi se muere por reprimirse el vientre, hizo un edicto permitiendo ventosear en los banquetes...

– ¿Y también excrementar en la calle?

– ¡Qué más da! Lo que tiene valor es el principio, el espíritu de esa ley, que se trata de ampliar y adaptar a los tiempos que corren, y que además nos hace comprender hasta qué punto hemos retrocedido, pese a nuestro orgullo de progreso y avance... Pero dejadme seguir con mi argumento, por favor. Una objeción posible a ese derecho sería el olor. Aseveran los ignaros que la caca huele mal ¿Huele mal la caca? Ante todo, ¿es científica esa presunción? Considerar bueno o malo un olor no pasa de ser un juicio de valor y un condicionamiento cultural. Nos parece así porque desde pequeños nos lo han inculcado así, ¡deformando nuestra conciencia! ¡Coartando nuestra libertad! ¡Encorsetando nuestro gusto! Nos convenceremos con facilidad de que la caca bienhuele, y bienhuele mucho, solo con proponérnoslo, y terminaremos disfrutando de lo lindo en nuestros paseos urbanos, apreciando sus matices y variaciones aromáticas, pues las hay, su pluralismo... ¡Olvidemos de una vez esas supersticiones de bueno y malo! ¿Qué es lo bueno y qué lo malo? ¿Quién pontifica sobre eso?

"Dirá alguien que también es un espectáculo repelente ver por ahí a los ciudadanos con el trasero al aire... ¡Ah!, ¿pero no nos jactábamos de haber superado la represora vergüenza del propio cuerpo? ¡Se dice enseguida, pero a la hora de la verdad...! Y sin embargo, ¿no sabemos que el cuerpo es una maravilla de la naturaleza? Seamos coherentes, amigos. El acto de defecar, tan necesario, tan bello...¿Postura indigna? ¿Y qué es la dignidad? Aquella es tan digna como cualquier otra. La dignidad no es más que un prejuicio obsoleto y bobo, una inepcia. Tenemos que aprender a apreciar la belleza dondequiera se encuentre... ¡Pedagogía! ¡Pedagogía! ¡Eso es lo que necesita este país como el agua...!

---Oye, Matty, ¿y no se pondrán las calles hechas una guarrería?

---¿Para qué pagamos impuestos, muchacho? El ayuntamiento debe cumplir, debe proveer, que no proveee. Tenemos que exigir un buen servicio de limpieza  que limpie a fondo de vez en cuando, una vez por semana, digamos

---¡Un cambio en profundidad! ¡Una revolución, diría yo, en los ámbitos cultural, social y ético! ¡De alcance insospechable!"

Quizá sorprenda a algunos el carácter reciamente innovador en la necesaria profundización de las libertades, como ocurre con otras propuestas de Matty, pero la historia no miente, y va siendo hora de que el gobierno, en particular la generalitat, que es muy avanzada, lo tomen en consideración. Una idea surgida en Madrid y aplicada con espíritu de vanguardia en Barcelona... Contribuirá sin duda al entendimiento entre naciones. No me extrañaría que, de alguna manera, la propuesta contribuyese hoy al proceso de paz o a paliar la crisis económica, pues, si tenemos en cuenta el efecto mariposa, ya saben... en fin, ¡cosas más raras se han visto!

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Zapo sobre la crisis:

http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2008/10/10/p194729

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II Encuentro de Historia Militar:

La Guerra de la Independencia.

Conflicto bélico y cambio socio-político

Cáceres 8 de noviembre de 2008

A partir de las 11h

Lugar: por determinar

– D.JAVIER SÁENZ DEL CASTILLO Y CABALLERO (Universidad San Pablo-CEU). 1788-1814; Una época de cambios. Revisión del concepto historiográfico "crisis del Antiguo Régimen".

– D.FRANCISCO JOSÉ FERNÁNDEZ DE LA CIGOÑA (Historiador). El Obispo Álvarez de Castro y la Diócesis de Coria-Cáceres en el siglo XIX.

– D.LUIS VICENTE PELEGRÍ PEDROSA (Doctor en Historia). 1788-1814: Una época de cambios. (I) Demografía, Economía y Sociedad.

– D.ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO (Delegación Fe-Cultura). 1788-1814; Una época de cambios (II) Las ideas

Información y matrícula:

Delegación de Fe-Cultura de la diócesis de coria-Cáceres

CASA DE LA IGLESIA

C/ General Ezponda, 14 - 10003. CÁCERES

Teléfono: 927 627 338

Importe: 10 €

Ingresar en C.C. no 0075 / 0037 / 79 / 0700406441

(BANCO POPULAR ESPAÑOL)

indicando concepto y persona que hace la inscripción 

249 comentarios

Tiempo de desconcierto

9 de Octubre de 2008 - 09:34:54 - Pío Moa

**** "Sr. Moa:

Acabo de pasar unos años en la América profunda, y apenas llegar aquí veo en la televisión una serie de reportajes sobre el comienzo de curso: "botellones" en Salamanca, en Granada, en un montón de sitios, con turbas de chavales borrachos ya a mediodía. En la televisión no lo censuraban, lo mostraban como algo bueno o normal o simpático: "los chicos se divierten". ¡Qué impresión de degradación, qué juventud y qué país! 

Y tres preguntas que podría hacer usted a Luis del Pino: a) ¿quién era el propietario del piso de Leganés? He oído que ya lo había utilizado la policía en una operación anti droga, ¿hay algo de cierto en ello? b) ¿Qué resultados ha habido de la investigación sobre la destrucción, que así puede llamarse, del cadáver del policía asesinado en Leganés? c) ¿De dónde salió la orden o la idea (no hablo de la autorización del juez) para desguazar los trenes?

L. R. L."

Ahí quedan las preguntas. En cuanto a los botelloneros, me parece que tienen la impresión, probablemente muy fundada, de que sus padres carecen por completo de autoridad moral para prohibirles o simplemente indicarles algo.  

**** "Ingrid Betancourt, sobre la ETA: "Hay que negociar con los terroristas"

De esos "negocios" vive la ETA, precisamente. El drama personal de esa señora no impide que demuestre ser notablemente necia, además de entrometida. Y quería ser presidenta de Colombia, lo que demuestra que cualquiera, literalmente, puede aspirar a gobernar un país de estos. Como aquí Zapo o Rajoy. "Hay que hablar con todo el mundo, en particular con los terroristas", añade. En particular. Con gente así, la política del asesinato o el asesinato como forma de hacer política, funciona. En España, sin ir más lejos, lleva muchos años.

**** "Ciudadanos denuncia que ha aparecido 0 segundos en los medios públicos de Cataluña"

Cataluña transformándose en Catalufia. La región con menos democracia después de "Euskadi". Y una de las más corruptas, después de Andalucía.

La manifestación reciente de cuatro o cinco mil personas puede ser un comienzo o un fin. Debe ser un comienzo.

**** "Un inspector de Castilla-La Mancha obliga a entrar a la clase de EpC a niños objetores"

EpC es la educación que el gobierno García Atadell y los chorizos pretenden dar a los niños. No es ni puede ser otra cosa. Y como lo que son, obran.

**** Nos enteramos de que el Holocausto fue programado por los sionistas y realizado por los nazis. Los nazis, al servicio de los judíos sionistas. ¿Se les habrá ocurrido ya a los ayatolas, tan amantes del pueblo judío y odiadores del sionismo? ¡Ah, y todas las tragedias del siglo XX nacen de ese plan judaico de volver a Eretz Israel, para servir al cual han organizado las guerras mundiales y demás! El delirio es cosmopolita: rebasa todas las fronteras.

Otra cosa es que se permitan, como libertad de expresión, las injurias y ataques más soeces y brutales, por ejemplo contra la Iglesia católica –ataques que han desembocado en a persecuciones de una crueldad espeluznante–, y se quiera impedir esa misma libertad cuando se trata de otros; el Islam, por poner otro ejemplo.

**** "– A mí esa insistencia cristiana en el amor me deja algo frío. Está bien en las mujeres, ellas son de natural amoroso, pero en los hombres queda un poco feo, ¿no?

–¿Quieres decir que los hombres deben odiar?

– No... El amor y todo eso está muy bien, pero sin exagerar, sin exagerar. El odio también está en la naturaleza. Yo creo que todo consiste en no exagerar.

– Además, –intervino el Guaje– yo nunca he entendido eso de querer al prójimo como a sí mismo. Uno puede querer a alguien hasta más que a sí mismo, se han dado casos, no te digo que no, pero así,  al prójimo en general... qué quieres que te diga, lo ves cuando hay que salvar la vida, cada cual vela por la suya en primer lugar.

– Si es lo que yo digo: sin exagerar, coño, sin exagerar". 

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En cuanto al puterío (II)

8 de Octubre de 2008 - 11:04:53 - Pío Moa

Aunque concepciones como las de Gimbernat suelen presentarse de manera neutra (salvo en su ataque a la moral cristiana) nada tienen de neutrales. Durante largos años han venido acompañadas de una activísima campaña en todos y por todos los medios (salvo el definitivo, propuesto por Matty Crevillente, ver blog 15 de septiembre ) sobre la base de que lo que llaman "satisfacción de la libido" es la clave de la sexualidad humana (como en los animales: el enfoque zoológico, lo llamaba Julián Marías); y la afectividad y la familia lo secundario, si llegan a darles algún valor real, pues tienden a verlas como represoras de aquella satisfacción. Por supuesto, advierten a veces, la relación sexual debería ser "sincera, libre y respetuosa", a veces tambi`´en responsable y cosas parecidas, sin especificar si se trata de relación normal, homosexual, con animales, en adulterio, en incesto etc. Pues todas estas relaciones pueden cumplir perfectamente dichas condiciones, por lo demás sumamente personales y por ello imposibles de determinar objetivamente.

Lo que ya resulta más objetivo y socialmente medible, son los resultados de esas ideas y campañas: cientos de miles de abortos; gran número de adolescentes embarazadas –muchas de las cuales "tienen que" abortar, porque, claro, no están en condiciones psicológicas y económicas de criar a un hijo", o en otro caso lo crían con grandes déficits--; sida, especialmente entre los homosexuales, y otras enfermedades de transmisión sexual de diversa gravedad; expansión de la prostitución y la pornografía, también la infantil; aumento continuo del divorcio, con cientos de miles de niños criados sin padre o sin madre, o con padres o madres ajenos, que les prestan mucha menos atención que a los hijos propios;   destrucción de innumerables familias; y así una serie de plagas muy directamente conectadas con otras como la difusión de la droga y el alcoholismo entre los jóvenes, o la violencia doméstica. Estos fenómenos siguen una línea al alza y, en mi opinión, tienen una relación muy estrecha con lel tipo de moralidad, el derecho y las campañas al respecto, que Gimbernat califica de "secularización" y apenas si pueden llamarse trivialización de la sexualidad.

Sucede como con la promoción de la droga, promoción tan intensa y pujante por vías directas e indirectas, que a tantos miles de jóvenes ha llevado a la muerte o a la destrucción de sus capacidades. Jamás oiremos a los promotores la menor disculpa, la menor aceptación de su responsabilidad. Y esto es lo que pasa.

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**** A un señor, en medio de un grupo numeroso, le robaron la cartera, y cuando se dio cuenta, alguien le explicó: "Fue un burro que iba volando y se te la llevó de un bocado". La víctima del robo replicó indignada que no lo creía, y entonces otro del grupo le rebatió: "Pues si no te lo crees, a ver, tío listo, dinos tú quién ha sido... No puedes decirlo, ¿verdad? Eres un conspiranoico por no creer la versión de mi amigo". Lógica en estado puro.

**** La mujer no engendra, sino que concibe, es el varón quien engendra, según tengo entendido.

**** Pachi López sigue con sus manejos "por la paz" como llama a la colaboración y premio a la ETA. ¡Tantas cosas les unen! Y la corrupción del lenguaje, más grave que la económica.

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Queipo-Franco (VI) El caso de Don Niceto (y b)

Don Niceto Alcalá-Zamora tenía sus buenas razones para temer a Franco, y ninguna de ellas relacionada con la mezquindad aducida por él a Queipo. Como creo haber expuesto en Los personajes de la república vistos por ellos mismos, el presidente de la república había esterilizado la victoria sobre la sublevación izquierdista de octubre del 34, provocando continuas crisis en los gobiernos de centro derecha, cosa que nunca había osado hacer con los de Azaña en el primer bienio; luego, en colusión de hecho con Azaña, Prieto y un delincuente internacional llamado Strauss, había destruido políticamente a Lerroux, esperando que él y sus criaturas, Chapaprieta primero y Portela Valladares después, heredarían los votos lerrouxistas: solo consiguió destruir el último amortiguador entre derechas e izquierdas. A continuación había liquidado políticamente a Gil-Robles en el momento crítico en que este debiera haber podido, por fin, aplicar su programa. Todo ello lo había hecho bordeando peligrosamente los límites legales o transgrediéndolos, hasta verse obligado, para salir del paso, a convocar apresuradamente las elecciones de febrero de 1936, en pleno apogeo de los odios y los radicalismos.  

Azaña no sucedió, como transmite Queipo, a Lerroux, sino a Portela. El relato de Queipo da la impresión de cierta armonía entre Don Niceto y Azaña, al menos en contra de Franco; y así debiera haber sido, porque si a alguien debía el poder Azaña y su Frente Popular era a Don Niceto. Pero sabemos por el propio Azaña con qué virulento desprecio y descortesía trataba éste, desde el gobierno, al presidente de la república, hasta que por fin desbancó, casi literalmente de una patada en el trasero, con la colaboración de su amigo Prieto, y de forma manifiestamente ilegal.

De tales hechos, y no de enredos de mesa camilla, procedía la aversión de Franco a Alcalá-Zamora. Al revés que el PSOE, Franco no deseaba la guerra civil, había contribuido a vencerla en ciernes en octubre del 34, y aquella victoria debiera haber garantizado un período de paz suficiente para aplacar las pasiones. Quien lo impidió, abriendo nuevamente paso a la revolución, fue precisamente Don Niceto. De ahí sus temores hacia Franco.

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En cuanto al puterío (I)

7 de Octubre de 2008 - 11:06:21 - Pío Moa

Ya llegaremos a una definición algo precisa del concepto, que de momento queda como lo que todo el mundo entiende sin más. Empecemos por un artículo, "La secularización del Derecho y el aborto", de Enrique Gimbernat, miembro del Consejo Editorial de El mundo, precisamente un periódico muy distinguido en el fomento del puterío.

Gimbernat ataca a la religión cristiana, en especial la católica: "Según la religión católica, la única relación sexual permitida –cuya finalidad prioritaria es la de procrear hijos– es la genital-genital dentro de un matrimonio entre un hombre y una mujer. De este principio, aplicado consecuentemente, derivan, entre otras, las siguientes prohibiciones: la prohibición del divorcio, ya que en tal caso, y como la Iglesia mantiene que el matrimonio es indisoluble, el que se contrae entre divorciados supone que la que se desarrolla dentro de él es extramatrimonial; la prohibición de la homosexualidad, puesto que la satisfacción de la libido entre parejas del mismo sexo, además de igualmente extramatrimonial, no puede tener como consecuencia la generación de la prole; la prohibición del uso de instrumentos anticonceptivos, porque con ellos el placer sexual queda disociado de la posibilidad de tener hijos; la prohibición del adulterio, puesto que se trata de un comercio carnal al margen del matrimonio único e indisoluble; la prohibición de la difusión de la pornografía, ya que con ello se promueve la obtención de un placer sexual no encaminado a la procreación; y, finalmente, la prohibición del aborto".

Sin duda encontrará Gimbernat citas eclesiásticas favorables a que una relación sexual centrada exclusivamente en la procreación, pero también puede encontrar otras distintas. Por lo que yo siempre entendí, la prohibición se relacionaba con la "fornicación", es decir, la sexualidad "desordenada", fuera del matrimonio; considerado este como unión no solo sexual sino afectiva y tendente a formar una familia. Un ideal, obviamente, nunca demasiado cumplido, pues la ocasión de pecar está siempre al acecho, aunque sea enmendable. Supongo que no me equivoco mucho al interpretarlo así.

En cambio la secularización gimbernatiana implicaría la promoción del adulterio, de la homosexualidad equiparándola a la sexualidad normal, el desentendimiento de los hijos nacidos y en embrión, la sustitución de la relación afectiva por la "satisfacción de la libido", etc.; y no hay duda de que su periódico estimula todas estas cosas.   

Naturalmente, Gimbernat tiene derecho a sus opiniones, si bien convendría que expusiera algunas de sus consecuencias. Como no lo hace, intentaré hacerlo aquí. Pero el hombre de mundo de El mundo va más allá: cree que las opiniones contrarias son "nefastas" y que, de un modo u otro, la ley debe hacer caso omiso de ellas. El estado, un estado a su gusto, debe dictar la moral.

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**** Fernández Bermejo: "El juicio del 11-M fue un enorme ejemplo que no deja lugar a dudas"

Al gobierno García Atadell, desde luego, le parece perfecto: a unos mindundis sin relación con Al Qaeda ni con sectores de la policía española se les ocurrió un buen día poner unas bombas en el metro, así como así, y ya está. ¡Qué otra cosa podía haber sido! Lo asegura el ministro rojillo.

**** María Teresa Campos, tras la lamentable entrevista que realizó la semana pasada al presidente del AVT, ha pedido al ministro ayuda ya que "me han atacado mucho".

¡Ella sí que es una víctima incomprendida, y no los de la AVT! ¡La gente no se da cuenta de que lo que importa a un buen periodista no es la verdad, sino lo que conviene al ministerio! ¡Gente atrasada y reaccionaria, que todavía no ha entrado en Europa!

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Queipo-Franco (V) El caso Alcalá-Zamora (a)

Las memorias de Queipo, de necesaria lectura por tantas razones, nos ofrecen además una muestra de las especulaciones de mesa camilla con las que tan frecuentemente suelen explicarse los sucesos históricos en España. Queipo insistió al exiliado Niceto Alcalá-Zamora para que volviese a España. Respuesta del ex presidente de la república: "Usted se precia de conocerlo [a Franco] ¿y me aconseja eso? Si yo volviese a España me fusilaría inexorablemente".

Quizá tuvieran base los temores de Don Niceto, y quizá no. Dirigentes enemigos ( del PNV, o anarquistas y muchos otros) saldrían de la pena de muerte con entre cuatro y seis años de cárcel. Pero lo interesante es cómo lo explica Don Niceto y cómo Queipo le cree, o dice creerle: la inquina del Caudillo al ex presidente nacería de cuando el primero era jefe del estado mayor. En una propuesta de compra de material bélico, Franco habría omitido la artillería antiaérea, diciendo que con ametralladoras bastaría, y Don Niceto se habría permitido darle una pequeña lección de guerra moderna (como indica Fernández-Coppel, el episodio es improbable). "Poco tiempo después caía el gobierno Lerroux y volvía a ocupar la presidencia de aquel Azaña". El cual presentaría a Don Niceto el expediente, y Don Niceto se sorprendió de que Franco se hubiera salido con la suya: "El jefe del Estado Mayor Central se ha empeñado en que la artillería antiaérea no sirve para nada y no le he podido convencer de lo contrario", explicó. "Pues si el jefe del Estado Mayor Central ha dicho eso –exclamó Azaña con firmeza– no puede seguir en el desempeño del cargo". Así, los dos expertos habían decidido la cuestión, y concluye Don Niceto a Queipo: "¿Cómo podría suponer, si lo conociese, que respetaría mi vida, habiendo sido yo el interlocutor en aquel diálogo, conociendo las cosas que conocía y creyéndome responsable de su destitución?" Y aun había más: otro increíble desaguisado de Franco en el plan de protección de las Baleares, que hizo llevarse las manos a la cabeza al experto militar Azaña.Luego, el futuro Caudillo habría acudido a Don Niceto rogándole "con lágrimas en los ojos" que no se le alejara de Madrid.

En fin... Imagino que cualquier persona un poco enterada sabrá valorar esta sarta de disparates, pero para los menos enterados la trataré más en concreto.

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Hoy, en El economista:

LA GUERRA CIVIL, EN ACTAS

"¡Por fin un congreso abierto, en el que estaremos desde un Pío Moa a un Edward Malefakis!", exclamó el propio Malefakis cuando Bullón de Mendoza le informó de los ponentes y comunicantes al congreso sobre la guerra civil organizado por el CEU hace dos años. Ahora han salido las actas –documento imprescindible– del citado congreso, que tanto molestó al gobierno, el cual montó con dinero de todos un congreso paralelo para dar aire de legitimidad intelectual a su memoria "histórica", más bien memoria chekista. Y hasta ese congreso salió mal a los apologistas del Frente Popular.

En todos los enfoques de la guerra civil el punto absolutamente clave, del cual derivan todas las discrepancias y argumentos, es este: ¿fue el alzamiento del 18 de julio un ataque a un régimen democrático legalmente constituido, o fue algo distinto? La izquierda afirma lo primero, cosa que la derecha, asombrosamente, admite, y no tiene inconveniente en seguir llamando "republicano" al otro bando. Así, quienes tenían la razón, desde el punto de vista de las libertades, fueron los perdedores. La línea justificativa de la derecha consiste en que la república ocasionó tal desorden y crimen que hizo imposible la convivencia. El argumento implica que las derechas habían abandonado, en efecto, el ideal democrático, al que identificaban con la violenta demagogia izquierdista, tras la brutal experiencia de los años 30.

De esta debilidad intelectual de la derecha nacen la mayoría de sus infortunios historiográficos y traiciones políticas actuales. Mis estudios, por el contrario, han probado documentalmente que las izquierdas y los separatistas fueron los principales destructores de la república y de cuanto esta tenía de democrática, y que su reivindicación de la república y la libertad es puro fraude. O que desde 1933 quisieron la guerra civil, la planificaron y la llevaron a cabo.   

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Queipo-Franco (IV), las críticas militares (y b)

6 de Octubre de 2008 - 10:30:05 - Pío Moa

La marcha sobre Madrid, centro político y administrativo del país, no podía llevarse a cabo, como hemos visto, de igual modo que las primeras operaciones, prácticamente de policía, de la región andaluza. Franco sabía que la toma de la capital con las reducidas fuerzas de que disponía era una labor muy difícil, y que solo la descomposición moral del enemigo podía hacer factible. Lograr esa desmoralización obligaba a no exponerse con peligrosa audacia ni perder ningún encuentro, y eso fue exactamente lo que hizo. A ese fin la toma de Toledo, que desviaba muy pocos kilómetros el avance a la capital, era una baza de máxima importancia. Quizá una mayor audacia habría tenido mejores efectos -- o quizá no--, la cuestión es que las columnas de Franco llegaron a los arrabales de Madrid venciendo siempre, y todos los testimonios insisten en la profunda desmoralización de las fuerzas enemigas, y de los políticos en Madrid mismo, que se apresuraron a huir. No fue la lentitud o el desvío a Toledo los que frustraron la operación, sino la llegada masiva de material soviético y el protagonismo de los comunistas en la capital, mucho más resueltos, mejor oganizados y más valerosos que sus socios del Frente Popular. Franco no pudo calibrar hasta muy poco antes cómo había cambiado la situación.

Queipo hace otra crítica de esas que pueden ser justas o no, nunca podrá saberse: "Si en lugar de llegar hasta Madrid, nuestras tropas hubieran cortado a bastante distancia la carretera de Valencia, las tropas rojas, aún desorganizadas, hubieran sido batidas con facilidad en el camino, con lo que la ya decaída moral de los rojos que se encontraban en la capital hubiera inducido a éstos a la rendición y la guerra hubiera declinado rápidamente". Es posible, claro, y la concepción operativa parece brillante. Pero también es cierto que los nacionales se exponían a un ataque concéntrico desde Madrid y desde Valencia, o a un simple ataque desde Madrid hacia el sur, que cortase las líneas de abastecimiento del ejército de Franco, ya excesivamente alargadas; y  expuestas, al discurrir por un pasillo en medio de dos zonas dominadas por los rojos. Dos riesgos muy a tener en cuenta.

Pero, en fin, para no extendernos en consideraciones sobre otros frentes, Queipo nos presenta un Franco torpe, descuidado y chapucero, ignorante de principios militares elementales y obsesionado por no dejarle a él, a Queipo, oportunidades para conquistar gloria militar alguna. ¿Cómo se explica, entonces, que Franco venciese en todas sus batallas, salvo en Guadalajara, aun sufriendo algún fracaso (que no derrota), principalmente en Madrid, y ganase finalmente la guerra? Como explica el mismo Queipo, "Muchos problemas sufrimos como consecuencia de decisiones absurdas del Generalísimo, que pusieron en gravísimo riesgo el resultado de la guerra. Gracias sean dadas a la Divina Providencia, que veló por nosotros como en tantas otras circunstancias". Visto lo anterior, solo queda esa explicación, en efecto: la Providencia velaba por los nacionales, y muy especialmente por Franco... Las excelentes cualidades militares de Queipo quedan aquí obnubiladas por el resentimiento: "Conociendo a Franco, conociendo su carencia, su bajura moral...".

El caso de Franco, ya lo he dicho, debe de ser único en la historia, o en todo caso rarísimo: habiéndose distinguido en Marruecos, en la insurrección izquierdista de 1934, habiendo ganado la guerra civil y vencido a las guerrillas comunistas, tan exitosas en otro lugares... decenas de historiadores, políticos y "entendidos" diversos han llegado a la conclusión de que era un militar mediocre y torpe, casi –o sin casi–- un estúpido. ¡A quiénes corresponderán tales calificativos!

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****Dice Rosa Díez: "En el horizonte del Gobierno está la posibilidad de volver a negociar con ETA". Pues claro, porque son muchas, muchas las cosas que unen al PSOE con los asesinos. Y esa "negociación" se llama, mucho más propiamente, COLABORACIÓN

****Hay dos tipos de derecha antidemocrática: la de Rajoy, seguidor de Zapo, de la involución, que ataca la libertad de expresión y la independencia judicial entre otras muchas faenas; y la más tradicional, esencialmente medrosa de tener que pelear por sus ideas en una sociedad abierta. Su escaso éxito suelen atribuirlo estos a conspiraciones esotéricas, y no a su incapacidad práctica.

****GALLARDÓN DICE DEFENDER LA "MIRADA CRÍTICA" DE LOS MEDIOS

"Aquel que niegue la libertad de expresión difícilmente podrá ser reconocido como democrático"

Difícilmente, dice. Por lo demás, ¡cuánta razón tiene aquí este antidemócrata!

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Conspiraciones y conspiranoias

Las conspiraciones, entendiendo por ellas, más allá de la definición de la RAE, acuerdos secretos, ocultos a la opinión, para alcanzar tales o cuales objetivos en beneficio de un grupo de personas, son parte de la historia, una constante en ella. Detrás de cada atentado, por ejemplo, existe una conspiración; evidentemente la ha habido detrás de la matanza del 11-m, por fuerza ha sido así, a menos que creamos que unos individuos se encontraron por casualidad en la calle y sin más ni más decidieron poner las bombas, sin objetivo determinado. Y un dato muy significativo de la matanza consiste, precisamente, en que el gobierno, su mayor beneficiario, niegue la conspiración (el "autor intelectual") y trate de desacreditar a quienes la buscan, llamándoles "conspiranoicos".

Las conspiraciones son parte de la historia, pero no "la" historia, que no se puede explicar por ellas. Las conspiraciones para asuntos muy concretos pueden salir bien, aunque también fallan muy a menudo. Conforme los objetivos se amplían, las probabilidades de fracaso aumentan, porque entran en juego muchos más imponderables. Y si se trata de "dominar el mundo" por medio de poderes ocultos, idea más loca que diabólica, los imponderables en la realidad son de tal envergadura que les hace imposible funcionar, salvo en películas o juegos de ordenador.

Sin embargo la idea de que el mundo se rige por una conspiración mundial tiene cierto atractivo: basta localizar la conspiración (la CIA, los judíos, los comunistas, la masonería, etc.) para tener todas las explicaciones y los problemas resueltos. El conspiranoico es inmune a las contradicciones: todas ellas se explican por las maniobras más fantasiosas, y si resulta que los conspiradores mundiales se matan entre sí, lo harán para engañar mejor a la pobre buena gente, que actúa sin saberlo bajo la batuta oculta de aquellos.

Uno de los documentos más fantásticos al efecto es Los protocolos de los sabios de Sión. Alguna gente los cree porque le parece encontrar en ellos la aclaración de todos los males que afligen hoy a la humanidad. En realidad las fuerzas que mueven las sociedades son demasiado poderosas, en gran parte impersonales y mal conocidas, y encontrar la explicación de ellas en un grupo de malvados exime al crédulo de mayores esfuerzos intelectuales: le basta con hacer girar un poco la rueda de la imaginación.

"Hemos corrompido, embrutecido y prostituido la juventud goim con una educación cimentada en principios y teorías que sabemos son falsos y que no obstante han sido inspirados por nosotros". Por lo visto lo habían logrado ya a finales del siglo XIX, y ahí siguen, como Sísifo.

Hay algo más: la libertad, en particular las libertades políticas, aparecen, más o menos claramente, como una falsificación fraguada por los judíos, opuesta al cristianismo y dirigida contra él. Nada podría ser más absurdo. Y lo peor son el odio y las acciones criminales a que pueden inducir bajo la idea, siempre falsa, de que "muerto el perro, se acabó la rabia", o en manos de otros conspiradores, como los nazis antaño o el terrorismo islámico ahora. Que documentos como Los protocolos hayan convencido a personas de notable valía intelectual no es nada nuevo, también ocurrió y sigue ocurriendo con el marxismo, por ejemplo.

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Falacias de la izquierda, silencios de la derecha

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