19 de Agosto de 2008 - 15:13:43 - Juan Manuel Rodríguez
Salvo con él, hasta el momento no he hablado de la primera convocatoria del nuevo seleccionador nacional, Vicente del Bosque. Siempre he sentido curiosidad por saber cómo llegan los seleccionadores nacionales de un deporte que concita tanta atención como el fútbol a la conclusión de quienes entran y quienes se quedan fuera de la lista. Por ejemplo, ¿habrá podido abstraerse Del Bosque del mundanal ruido montado a su alrededor y del polémico historial de su antecesor en el cargo para deducir que, al menos esta vez, Raúl se queda fuera?... Me parece que, tal y como sentenció Ortega y Gasset, Vicente habrá sido él y sus circunstancias por lo que, a la pregunta realizada anteriormente, yo debo responder que no, que Del Bosque no ha sido capaz de meterse en una burbuja sin sopesar las consecuencias y el desgaste ("se lo ha mandado Hierro", "le lleva porque los dos son del Madrid", "pero si Raúl fue quien alteró a la selección en el Mundial", "no tiene personalidad para dejarle fuera") que la convocatoria del capitán madridista le habrían supuesto a él personalmente a las primeras de cambio.
Por supuesto que Del Bosque ha tenido que sopesar el larguísimo debate que, a propósito de la exclusión de Raúl del equipo nacional, tuvo que llevar sobre sus espaldas Luis Aragonés. Y naturalmente que, puesto que la selección ganó la Eurocopa con Aragonés al frente, él da por hecho que, al menos a ojos de la mayoría de los aficionados, Raúl, que parecía ganador antes del partido de cuartos ante Italia, perdió la batalla cuando España se clasificó para semifinales. La decisión de prescindir de Raúl por parte de Del Bosque es, si me apuran, peor aún que en el caso de Luis, y me explico: ninguno tiene razones deportivas para dejarle fuera pero Luis al menos sí esgrimía, aunque nunca con un micrófono delante, motivos personales; Del Bosque ni siquiera eso. Entonces, ¿por qué no le lleva?... Está muy claro: porque no quiere meterse en ningún charco. Y, ¿para qué está un seleccionador, para llevar a los mejores o para no buscarse problemas?
Del Bosque ha mantenido el bloque de la selección que ganó la Eurocopa y le ha dado cuatro ligeros retoques al equipo de Luis. Es decir: ha jugado al 0-0. ¿Cómo llega a la conclusión de que Capel, que no jugó la Eurocopa, ha de estar en su primera convocatoria? ¿No será en función de lo realizado por el futbolista del Sevilla durante la pasada temporada?... Puesto que la Liga aún no ha arrancado, lo más lógico es pensar que, efectivamente, él se guía por lo hecho por Capel en el Sevilla durante la pasada temporada. Y yo me pregunto: ¿no hizo méritos suficientes Raúl con el Real Madrid para acudir a la selección? Y ya puestos: ¿no los hizo también Guti?... Miedo me dio cuando Del Bosque me dijo que Raúl tenía "las puertas abiertas" para volver al equipo nacional. Eso era exactamente lo mismo que repetía una y otra vez Luis Aragonés. Tiene las puertas abiertas y la llave en la mano, ¿entonces?... Del Bosque ha jugado al empate en su primera convocatoria, sin querer molestar a nadie, cerrando en falso los debates, sin meterse en ningún charco. Esa es su responsabilidad y su injusta decisión y, en lo que a Raúl se refiere, el sucesor de Aragonés tampoco encontrará aquí cuartel mientras el madridista se gane sobre el campo lo que luego le niegan fuera de él.
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18 de Agosto de 2008 - 13:45:43 - Juan Manuel Rodríguez
No entiendo a santo de qué viene tantísima alarma social con el abordaje danés al barco croata en plena competición y la posterior patada a seguir hacia abajo a los participantes españoles. Si, tal y como demostró en su día la
BBC, un equipo de reporteros fue capaz de comprar sin demasiado esfuerzo el voto de 54 de los 124 miembros del Comité Olímpico Internacional para que apoyaran la candidatura de Londres como ciudad organizadora de los Juegos de 2012, y todo eso después de que ese mismo COI designara a Pekín, la capital de un país en el que se pisotean todos los días del año, ya caiga el calendario en rata, buey, tigre o dragón, los derechos humanos más fundamentales, era de esperar que, con estos jueces ahí sentados, las competiciones deportivas acabaran también por adulterarse tarde o temprano. Hay muchos medios de comunicación que han montado la mundial con el
plan renove que los daneses organizaron sobre la marcha y que sin embargo han pasado sorprendentemente de puntillas, o ni siquiera eso, a la hora de denunciar la indefensión y la opresión del pueblo chino. Pero, como dice Federico Jiménez Losantos, el deporte olímpico por excelencia consiste en mirar hacia otro lado.
Uno ha de ser un auténtico ingénuo o estar realmente muy mal informado para creer en serio que el COI vaya a quitarle ahora la medalla de oro a los daneses. Jordi Lamarca, que es el experto en reglamento del equipo español, lo va a hacer, va a recurrir al COI como última opción, pero el COI suele resolver este y otros asuntos mucho más trascendentes por la vía del "silencio administrativo". Iker y Xabi se quedarán sin su medalla de oro (porque el oro es suyo) como yo me quedé sin pelo, y vaya usted a recurrir al maestro armero que eso después dará exactamente igual. Si cuatro intermediarios deportivos llegaron a confesar con el mayor de los desparpajos en el reportaje al que antes hacía referencia que ellos eran capaces de adquirir la mitad de los votos necesarios para que Londres fuera elegida sede de 2012, y hubo quien incluso les puso precio con total naturalidad, (20.000 euros) y luego no sólo no pasó nada sino que Londres fue designada efectivamente como sede y el reportaje de la BBC acabó en los archivos de la televisión pública londinense, ¿con qué ánimo vamos a ir a protestarle nosotros a Henry Morgan por lo que ha hecho Barbanegra?
Si, tal y como afirman los especialistas en la materia navegadora, este fuera de verdad un precedente letal para la vela ya habría habido quien hubiera alzado la voz con energía para mostrar su más enérgica y rotunda protesta por lo que parece a todas luces una tremenda injusticia, empezando naturalmente por los propios afectados, pero en este COI quien se queja no vuelve a salir nunca más en las fotos y siempre es preferible tener la plata agarrada por la mano que cientos de oro volando por ahí: es lo que tiene para los atletas acudir a unos Juegos sólo a saltar, correr, lanzar y pedalear. Tenemos, o tienen, simple y llanamente lo que nos merecemos, o se merecen, así de claro. Habrá que consentir el abordaje después de desviar la mirada de lo que realmente importa y resulta trascendente, que no es precisamente quién gane o quién quede segundo en una competición de vela. ¿Y Lissavetzky qué, otra vez campeón de Europa?... De esta foto sí se borró curiosamente el secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte.
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17 de Agosto de 2008 - 20:09:30 - Juan Manuel Rodríguez
En el último Masters Series de Toronto el francés Richard Gasquet, un buen tenista sin lugar a dudas, clasificado entre los quince primeros de la ATP, ganó el primer set del partido que le enfrentaba a Rafa Nadal por un apretadísimo 7-6, 14-12 en el
tie break; lo que sucedió a continuación refleja bien a las claras el tipo de jugador que es el español, un auténtico
killer. En una hora de reloj, dieciocho minutos menos de los que había durado todo el primer set, Rafa asó al galo por 6-2 y 6-1. La imagen de Gasquet, absolutamente asfixiado y con la cara desencajada por el esfuerzo que le había exigido Nadal en el primer set para estar a su misma altura, era digno de contemplarse: se limitaba a devolver una bola, dos a los sumo, pero la tercera la seguía con la vista, entre ensimismado y ausente, como si no fuera con él aquella fiesta y, de reojo, miraba hacia la puerta de salida quién sabe si soñando con la reparadora ducha. Ya hemos visto antes esa cara en otros sitios, y no precisamente reflejada en jugadores del montón sino entre los mejores del mundo.
El tenis que practica Nadal consiste justamente en ir asando poco a poco a sus rivales de un modo muy similar al empleado por esas máquinas de pollos
a l'ast, tostándoles a fuego muy lento primero y dándoles después con parsimonia la vuelta una vez, y otra, y otra más para, al final, acabar extrayéndoles todo su jugo. La cara de Gasquet al final del partido de Toronto, cocinado y listo para salir en camilla hacia la ducha, ya se la hemos visto antes a Federer, que entró llorando en los vestuarios después de perder la final de Wimbledon, o a Djokovic, que salió también con lágrimas en los ojos tras caer en semifinales de los Juegos de Pekín. Y es que, pensándolo bien, jugar contra Nadal debe ser como hacerlo contra una enorme cebolla zurda de Manacor que te devuelve todas y cada una de las pelotas que le envías aún en las situaciones más adversas para él. Si no te asa te deprime. Eso hizo con el chileno González.
De todos es conocido el curioso criterio empleado por los no menos curiosos componentes del jurado que entrega anualmente los premios Príncipe de Asturias en su modalidad deportiva, pero si Rafael Nadal, ganador de Roland Garros, Wimbledon y la medalla de oro olímpica en un mismo año, nuevo número uno de la ATP por delante del todopoderoso y hasta ahora infranqueable suizo Federer y líder indiscutible de una generación única de deportistas que pasean con orgullo el nombre de España por todo el mundo, poseedor además de un carácter afable y sencillo que le acerca aún más si cabe a sus miles de aficionados, no consiguiera este galardón la próxima vez que se entregue habría que ir pensándose seriamente en asarles a ellos tal y como él hace con sus rivales sobre la pista.
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15 de Agosto de 2008 - 21:07:56 - Juan Manuel Rodríguez
Cariño, mucho cariño. Dice Wagner Ribeiro que el Madrid está pidiendo por Robinho un disparate, pero el Madrid está pidiendo sólo quince millones de euros más de lo que le costó en su día el jugador. Y, ¿qué son quince millones de euros por un futbolista tan importante como Robinho?... El Chelsea paga treinta y dos, sólo siete millones más de los que pagó el Madrid, dos menos de lo que le ha costado Baptista a la Roma, y eso teniendo en cuenta que Julio no es ni la mitad de importante de lo que es Robinho. Dicen que lo normal es que Kenyon y Mijatovic se encuentren a medio camino de los treinta y dos que paga el Chelsea y los cuarenta que pide el Madrid. Lo normal, por lo tanto, sería que el Madrid aceptara treinya y seis millones de euros por un futbolista que en su día dio su conformidad a una cláusula de rescisión de contrato de ciento cincuenta millones.
Ribeiro dice que Calderón, que todavía no ha dado señales de vida con lo de Ronaldo, tiene esclavizado a Robinho. Otra vez la dichosa esclavitud. ¡Qué sabrá Ribeiro lo que es la esclavitud!... Lo que sí es cierto es que el Chelsea le está haciendo al Madrid lo que éste le hizo en su día al Manchester: Ferguson logró retener al portugués... ¿Logrará hacer lo mismo Schuster con Robinho?... No parece que el peso del escocés en el club inglés y del alemán en el club madrileño tengan punto de comparación. Volviendo a las declaraciones de Ribeiro... me llama la atención que el representante de un jugador tan importante y que, por cierto, ha hecho tan poco sobre el terreno de juego, reconozca que, al pedir cuarenta millones de euros por un futbolista que sobre el papel vale ciento cincuenta, el Madrid está pidiendo un disparate. Lo que sí resulta disparatado es que Robinho le dijera a Calderón que él no quería irse por dinero.
Javier Matallanas dice hoy en
Marca que Robinho se va a negar a viajar a Valencia con el resto del equipo. El esclavo moderno, componente de aquello que en su día bauticé como la
Quinta del Donut, inventor de la celebración de la cucaracha que tanto gustaba a los equipos rivales, quiere romper sus cadenas por las bravas. Y si de bravas, y no patatas precisamente, se trata, yo sigo pensando que el Real Madrid tiene la sartén por el mango. Si Robinho, tal y como asegura mi compañero, deja a sus compañeros en la estacada, el club tiene resortes legales para hacerle muy difícil su estancia aquí los dos años de contrato que aún le quedan. A Florentino Pérez sólo le faltó pegarse por este jugador y resulta que al final no salió príncipe sino rana. Sólo se parece a Pelé en dos cosas: el blanco de los ojos y su amor por el dinero. Aún no, pero seguro que Robinho acabará anunciando
viagra algún día.
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14 de Agosto de 2008 - 12:58:18 - Juan Manuel Rodríguez
Si se encuentran ustedes por la calle con Robinho o con Ribeiro denles por favor un abrazo gratis, y si por casualidad se cruzan con Calderón pregúntenle de mi parte, ya que en la
Cadena Cope no se deja, a qué lunes se refería él exactamente cuando dijo el pasado viernes eso de que el lunes hablaría de Cristiano Ronaldo y, después de que el futbolista del Manchester United dejara meridianamente claro en una entrevista a un diario portugués que se iba a quedar en Inglaterra, adelantó sorprendentemente que todo seguía exactamente igual... Sería igual de mal. Si Calderón se refería, como es lógico suponer cuando dijo un viernes que hablaría el lunes, al 11 de agosto de 2008, ya lleva tres días de retraso; ahora bien, si Calderón se estaba refiriendo a, pongamos por caso, el lunes 19 de octubre de 2009, todavía tiene más de un año por delante para poder reaccionar. En cualquiera de los casos, péguenle también un abrazo al presidente del Real Madrid porque de todos es sabido que lo cortés no quita lo valiente.
Parece que la "doble erre", esta curiosa planta carioca necesitada de que la abonen con mucho cariño en forma de billetes de quinientos euros, se presentó el miércoles en el despacho de Calderón (ese día no tenía sarao y, puesto que era miércoles, le tocaba hablar de Ronaldo tres días antes o cuatro después y tenía la agenda más o menos libre) para decirle que él quería irse al Chelsea porque le habían tratado como si se tratara de un jugador poco importante y que no era una cuestión de dinero. Aún resuenan las risas por las oficinas del estadio Santiago Bernabéu. Calderón le dijo a Robinho que él no vende, y menos por lo mismo que pagó en su día por el jugador el Madrid, y que cariño le podía dar todo el del mundo pero dejarle salir iba a estar un poquito más difícil. ¿Puede tensar la cuerda el jugador?... Puede. ¿Puede hacerlo el Real Madrid?... También puede, y más fácilmente que Robinho.
Por cierto que el mismo Eto'o del que Guardiola quería prescindir para oxigenar un poco el vestuario marcó ayer dos goles como dos soles y el Barcelona está ya prácticamente clasificado para la Champions League. Para la transformación del camerunés, que yo conozca, el Fútbol Club Barcelona no ha contratado los servicios de un recuperador, ni da tampoco la impresión de que el entrenador, que no le quería, se haya tomado preocupado de él más que del resto, más bien al contrario. Eto'o no es un futbolista distinto sino más o menos el mismo que se trajo del Mallorca a golpe de talonario e ilusión. La pregunta que yo me hago es la siguiente: si Eto'o se ha recuperado, ¿no cabía la posibilidad de que se recuperaran también Deco y Ronaldinho? Y, por otro lado, ¿no es esa precisamente una de las misiones del entrenador? A Calderón no le gustan los lunes y Guardiola debe odiar el martes en el que le obligaron a rectificar una decisión que no tenía ni pies ni cabeza.
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13 de Agosto de 2008 - 14:24:26 - Juan Manuel Rodríguez
Parece que los artículos que sobre natación voy escribiendo en
Libertad Digital están destinados a ir surgiendo a golpe de brazada, impulsados por el oro olímpico y marcados por la alargada sombra de Mark Spitz, a una media aproximada de uno cada cuatro años. Hace ahora eso justamente, cuatro años menos tres días, que le dediqué el último a Michael Phelps, y en él hacía referencia al primero de todos, el artículo con el que debuté aquí, dedicado a Ian Thorpe y escrito, casi, casi con una precisión matemática, cuatro años menos treinta y un días antes que el segundo. El primer artículo se tituló
Los Juegos de Thorpe mientras que al segundo lo llamé
Los Juegos de Phelps: está claro que no ganaré la medalla de oro a la originalidad por esos dos títulos. Espero que me disculpen si me pongo un poco filosófico y algo melancólico pero, echando la vista atrás, a punto de cumplir mis primeros ocho años escribiendo aquí a diario, me doy cuenta de lo veloz que nada el tiempo, mucho más de lo que lo hicieron nunca Spitz, Thorpe o Phelps, los tres protagonistas de esta historia.
Un día de finales de noviembre de 2006, a la tempranísima edad de veinticuatro años, Ian Thorpe anunciaba de repente su retirada de la alta competición. Al chico que había superado su alergia al cloro le pudieron otros enemigos más letales que la rojez en los ojos como el hastío, la rutina y, por qué no decirlo, la dureza de unos entrenamientos que carecían de sentido para alguien que ya lo había conseguido casi todo. Muchos años después de abandonar su carrera como deportista profesional, John McEnroe, a quien se atribuyen con merecimiento algunas de las actitudes más estrafalarias que han podido verse sobre una pista de tenis, dijo sin embargo una de las frases más sensatas que he oído en mi vida: "Cuando fui padre por primera vez llegué a la conclusión de que pasar una pelotita por encima de la red ya no tenía ninguna motivación para mí". Eso le pasó a Thorpe, abrumado por la responsabilidad y por la fama, aburrido por su tremenda superioridad y quien sabe si un poco celoso tras la aparición en las piscinas de Phelps, el nuevo
Namor a quien Spitz susurró que él sí podía batir su récord. Hace de todo esto que les cuento aproximadamente quinientos artículos.
Hoy Phelps ha cumplido una parte importante de aquel contrato firmado deprisa y corriendo con el mito americano en los
trials de los Estados Unidos de hace cuatro años. El nuevo Spitz acaba de convertirse en el deportista que ha conseguido más medallas de oro en los Juegos, superando, por ejemplo, a Carl Lewis, sin duda el mejor atleta de la historia. Phelps ya se ha colgado once oros del cuello y, por si esto no fuera suficiente, cada vez que lo ha hecho ha sido batiendo un nuevo récord mundial. No querría ser demasiado repetitivo pero, cuatro años menos tres días después de escrito el último artículo, estos vuelven a ser los Juegos de Phelps, del mismo modo que cuatro años antes lo fueron de Thorpe y mucho tiempo atrás lo fueron de Spitz.
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11 de Agosto de 2008 - 14:47:27 - Juan Manuel Rodríguez
Tengo que reconocer que el viernes estaba predispuesto a entablar una dura batalla dialéctica con Wagner Ribeiro, el inquieto representante de Robinho, pero al final no hubo tal puesto que cuando yo le preguntaba si le gustaba el arroz con leche, él me salía a continuación con que no hay mejores playas que las de Río de Janeiro. Imposible. Por supuesto que Ribeiro logró lo que él quería y que no era otra cosa que ponerse en contacto con Pedja Mijatovic a través de la Cadena Cope, pero, en lo que a mí se refiere, creo que también conseguí demostrar que las exigencias y las quejas de Ribeiro no tenían ningún sentido. Recuerdo que, hace ya muchos años y en otra emisora de radio, me pasó algo parecido con Zoran Vekic; en aquella charla estuvo también presente Lorenzo Sanz, que por aquel entonces era vicepresidente del Real Madrid. Javier Valero, que se hizo muy famoso después por ponerles las voces a los guiñoles de Canal Plus, asistió a mi lado a la entrevista y me confesó a la salida que no lo había pasado peor en toda su vida. Vekic no oía, porque no quería oír, pero yo me quedé muy tranquilo después de soltarle cuatro frescas.
Ante la contundente afirmación por parte del agente del brasileño de que el Real Madrid quiso utilizar a Robinho como moneda de cambio en el frustrado fichaje de Cristiano Ronaldo, Ribeiro no pudo ofrecer ni una sóla prueba de que aquello que estaba diciendo fuera cierto. Es más, él mismo llegó a decir que Mijatovic le había negado en todo momento que eso fuera así. Yo creo que Ribeiro confunde sus deseos con la realidad: a él le habría gustado que, efectivamente, el Real Madrid hubiera utilizado a su representado como moneda de cambio para así poder justificar sus devaneos con el Chelsea. Lo único que sucede aquí, desvelado después por el propio Ribeiro, es que Abramovich le ofrece en teoría a Robinho mucho más dinero que el Madrid. El representante no dudó en ponerme a Emerson como ejemplo de lo poco que cobraba su chico: "¿Usted cree que es normal que cobrara el doble que Robinho?"... No siendo futbolísticamente normal, lo único cierto es que Robinho, asesorado por su representante, ambos mayores de edad, firmó un contrato legal en pleno uso de sus facultades mentales. Pues a cumplirlo.
Lo que en realidad está queriéndonos decir Ribeiro cuando asegura que a su jugador no le dan cariño es que no le incrementan significativamente el número de billetes de quinientos euros todos los meses, lo demás son zarandajas y pamplinas. Fernando estuvo sembrado el otro día cuando, refiriéndose a Joaquín, dijo que el Valencia ya le había demostrado mucho cariño al jugador cuando pagó por él lo que pagó y que ahora ellos estaban realmente ansiosos por ver qué hacía él sobre el campo. Ribeiro, además, quiere ponerse a hablar de la ampliación (con mejora) del contrato de Robinho en agosto de 2008 cuando tengo entendido que él firmó hasta junio de 2010. ¿Será verdad eso de que un club no puede retener a un futbolista en contra de su voluntad? Del Nido ha demostrado que no. Si Robinho cree que debe ganar más dinero a partir de julio de 2010 que renegocie entonces o que se vaya por donde vino. Pero hasta entonces, aplicando el buen criterio de Fernando, el Real Madrid ya le demostró mucho cariño pagando lo que pagó en su día por él. Por otro lado es cierto que el jugador puede ponerse de morros, aunque esa actitud también puede adoptarla el club: ¿pagaría lo mismo Abramovich por un futbolista que llevara dos años haciendo ganchillo en la grada? Puede que sí, puede que no.
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9 de Agosto de 2008 - 21:31:40 - Juan Manuel Rodríguez
Quien tiene una bonita historia que contar tiene ante sí un maravilloso tesoro, que se lo pregunten si no a Sherezade. Por una de esas sorpresas que te da a veces la vida, la historia que les tengo que relatar, y que probablemente oyeran el martes pasado en
El Tirachinas, me incluye a mí, aunque yo no sea más que un extra invitado de repente por la auténtica protagonista que no es otra que Adriana. Hace dos años y medio que Adriana, que trabajaba por las noches limpiando en un edificio de Sabadell, rodó escaleras abajo y se golpeó tan fuerte en la cabeza que entró en coma. El golpe, tan violento como un hachazo, le produjo diecinueve coágulos en el cerebro, hasta el punto que los médicos aconsejaron a la familia que perdiera cualquier esperanza de que pudiera salir adelante. Pero el corazón de Adriana, sujeta a la vida por un respirador artificial, se empeñaba en latir. Latía, pues, el corazón de la protagonista de nuestra historia y, aunque pendiendo de un hilo, continuaba llevándoles la contraria a los doctores.
Regresemos al presente, en concreto a un día de finales del mes de julio. Han pasado dos años y medio y Adriana sigue viva y su corazón continúa latiendo. Late tan fuerte que, de repente, despierta y, ante la reacción atónita de su madre y del médico que la trata, pronuncia un nombre desconocido para ellos. El nombre que pronuncia, y aquí entro yo en acción porque así lo quiso ella, es precisamente el mío. Ana, su hermana, empieza a investigar y Adriana la ayuda rápidamente a casar todas las piezas. Resulta que la protagonista de esta increíble historia escuchaba todas las noches
El Tirachinas y, aunque los médicos del hospital nunca han visto nada igual, la teoría resuelve que fue a mí a quien escuchó por última vez antes del accidente. La primera vez que tuve noticia de esta historia me pareció mentira y si no fuera porque es verdad me lo seguiría pareciendo.
Ya he contado más de cien veces y más de mil la historia feliz de la increíble Adriana y de ese corazón que se negó a dejar de latir pese a todos los malos augurios. Me veo a mí mismo dentro de treinta años como el juglar sirio Hanna Diab, rodeado de chiquillos con el pelo ensortijado, la cara sucia y la boca abierta, repitiendo, quizá un poquito adornado, (cosas de la edad) el relato de lo sucedido más de un cuarto de siglo antes. Esto es una pequeña locura. La gente está encantada con la historia de Adriana y hasta hay quien nos envía poemas a la Cadena Cope. El otro día le dije que ella es sin lugar a dudas la mejor promoción que puede hacerse de la radio y por supuesto de la vida. Gracias a Dios está bien y eso es lo único que importa. Acaba de cumplir catorce días y le queda una larga vida por delante. Y yo, gracias a un corazón indomable del que no tenía conocimiento hasta hace menos de dos semanas, tengo al fin una gran historia que contar después de veinte años ejerciendo el periodismo. Increíble y cierto a la vez.
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7 de Agosto de 2008 - 13:47:42 - Juan Manuel Rodríguez
La claridad tantas veces exigida por el Real Madrid llegó por fin, aunque no haya sido precisamente en la dirección deseada por los mandamases merengues, a través de una entrevista concedida por el futbolista a un diario de Portugal cuando sólo faltan cuarenta y ocho horas para que empiecen en Pekín los Juegos, sabedor, quizá, de que una vez iniciada la fiesta del olimpismo la suya será una noticia de segunda fila por mucho Cristiano Ronaldo que se llame, y buscando, por lo tanto, darle un penúltimo impulso a su vanidosa cuota de protagonismo. Me creo tanto a Ronaldo en el papel de mártir que acuerda con su viejo y sabio maestro Ferguson que lo mejor para él va a ser continuar su formación en el Manchester United como me creería al fiero Silvester Stallone, metralleta al hombro y cuchillos al cinto, en el papel de Hamlet, repitiendo el consabido "ser o no ser, he ahí el dilema". Cristiano se ha dado cuenta, como por otro lado nos hemos dado perfecta cuenta todos, de que la semana que viene alcanzaremos lo que en Italia llaman el "ferragosto", y que él sigue sigue esperando sentadito en la estación a que pase por delante el trenecito de Calderón. Pero ni tren ni maquinista a la vista.
A mi juicio, la entrevista de Ronaldo busca tres objetivos bastante simples: inculparse a sí mismo de todo el jaleo organizado alrededor del posible fichaje por el Real Madrid, anunciarles a los aficionados del club en el que va a tener que continuar al menos una temporada más que él se dejará la piel sobre el terreno de juego y salvaguardar a Calderón del desastre, no vaya a ser que en mayo de 2009 tengamos otra vez lío en Río. En mi opinión, Ronaldo no tiene éxito en ninguno de los tres objetivos por él perseguidos porque su autoinculpación suena más falsa que el beso de Judas y porque, cuando trata de salvar de la quema a Calderón, quien más y quien menos llega a la conclusión de que lo hace pensando interesadamente en su futuro deportivo. En cuanto al otro objetivo, el de convencer a los socios y seguidores del Manchester de que él sigue de su lado, habrá que esperar muy poco tiempo para ver si lo ha logrado aunque me da en la nariz de que al portugués le espera un largo y grudo invierno en la Premier League.
Alguien me preguntaba ayer nada más conocerse la noticia si Florentino Pérez habría conseguido fichar en estas circunstancias a Cristiano Ronaldo. Por supuesto que sí. Y a Kaká. Y a Cesc. Me parece que, por encima de cualquiera de las críticas que le realizan, y que Calderón suele encajar, al menos en público, sin torcer el gesto y poniendo "dientes" como decía Isabel Pantoja, si existe algo que le molesta especialmente al actual presidente del Real Madrid es que le comparen con su antecesor en el cargo. Y no me refiero, por supuesto, a Fernando Martín, que suficiente tiene con lo suyo. Calderón no consigue que Florentino le pase por el gaznate ni bebiendo mil litros de agua por la sencilla razón de que, a pesar de sus dos Ligas consecutivas después de no sé cuántos años y de la indudable suerte que ha tenido, se le sigue comparando con él. Tras el enorme fiasco del fichaje de Kaká, que sigue jugando en el Milan, el de Ronaldo, que lo seguirá haciendo en el Manchester, era la reválida personal e intransferible de Ramón Calderón Ramos. Suspendió otra vez. Miedo me da decirle que vuelva en septiembre.
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6 de Agosto de 2008 - 16:03:48 - Juan Manuel Rodríguez
Hoy va de cartas. Y también de artículos, aunque no de Larra, qué más quisiera yo. Si algún día me viera en la obligación de tener que elegir entre la Carta Olímpica y la Carta Internacional de los Derechos Humanos, me quedaría siempre y bajo cualquier circunstancia, bajo cualquiera, con la segunda, sin querer por ello molestar u ofender a la vicepresidenta De la Vega. Y entre ese triste artículo 50.3 que trata a los atletas como si fueran simple carne de medalla o de diploma, mercancia humana que salta, corre y lanza más alto, más rápido y más lejos que nadie, pero que ha de hacerlo en el más absoluto de los silencios, y el derecho al disfrute de los beneficios de la libertad cultural y del progreso científico, me quedo con estos últimos. A la vicepresidenta le diría, por supuesto que con todo el respeto que el puesto que ocupa me merece, que 50.3 narices.
La decisión del Comité Olímpico Español, refrendada más tarde por María Teresa Fernández de la Vega, Miguel Angel Moratinos y, por supuesto, Jaime Lissavetzky, de pedirles oficialmente a nuestros deportistas que se abstengan de manifestarse políticamente, es errónea por un doble motivo: primero por innecesaria puesto que, por mucho que miro y miro, no logro ver a ningún Muhammad Ali entre nuestros expedicionarios; y segundo por provocativa porque nadie que yo conozca se ha leído jamás la Carta Olímpica ni tiene tampoco tan interesantísimo texto en la lista de sus futuras lecturas veraniegas, ni mucho menos tenía conocimiento alguno de la existencia del estrafalario artículo 50.3 y, con la que está cayendo, recordar a estas alturas que el COI redactó conscientemente en su día un artículo, que nadie conocía hasta que se han encargado de publicitarlo el COE y el Gobierno, encaminado única y exclusivamente al objetivo de silenciar a los atletas que han de llenarnos a todos de orgullo, y aceptar (o claudicar, por mejor decir) ante esa situación en pleno siglo XXI, es soliviantar más aún los ánimos de quienes ya acuden allí con recelo justificado.
El juez Pedraz, a quien también parece importarle 50.3 narices lo que diga la Carta Olímpica a propósito de esto, acaba de declararse competente al admitir una querella por delitos de lesa humanidad presentada por dos asociaciones que trabajan en la defensa de los derechos del Tíbet contra siete autoridades políticas y militares chinas. Por supuesto que, una vez allí, una vez instalados en las habitaciones de la Villa Olímpica, trasladados en avión los atletas, entrenadores, fisioterapeutas, directivos y todo el material deportivo, a los deportistas ya sólo les queda competir y a nosotros ya sólo nos queda animarles y desearles todo lo mejor. La postura de acudir o no a unos Juegos que se van a celebrar en estas circunstancias no es suya ni se puede improvisar un mes o una semana antes del inicio de la competición y, en cualquier caso, la del boicot tendría que haber sido una decisión firme y colectiva porque, de lo contrario, habría estado llamada al más rotundo de los fracasos, pero por lo menos que la vicepresidenta política del Gobierno de la Alianza de Civilizaciones no me venga con monsergas, ni con familias olímpicas, ni con cuentos chinos. Lo dicho, 50.3 narices.
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